Vacío de liderazgo en la colectividad italiana de Argentina

La historia de la inmigración italiana en Argentina es casi simultanea a la historia de la República Argentina. Empieza con la inmigración de los lígures 1820 y llega a nuestros días, pasando por la llegada de seguidores de Mazzini en 1830-1840 , obreros y campesinos, socialistas y anarquistas, 1870-1920 hasta llegar en el segundo posguerra a la gente que llegaba para huir de la destrucción y a los migrantes de la actualidad.

Siempre hubo líderes que pensaban en darle un sentido de unidad y en protegerla de alguna manera. A partir de 1960 hasta hace poco, 20 años, mas o menos, hubo representantes muy capaces y emprendedores, quienes supieron dialogar entre ellos, a pesar de las diferencias ideológicas, y luchar juntos por los derechos de los italianos. Es normal entonces pensar en Oberdan Sallustro (adinistrador delegado de FIAT), Filippo Di Benedetto, Antonio Ambrosio, el Dr. Franco, quien fue Presidente del Hospital Italiano y del primer Comitato, Luigi Pallaro, al sacerdote Giuseppe Tomasi, Italo Garibaldi y Tonino Macri. Todas personas dignas de recuerdo por sus actuaciones.

Hay que remarcar en especial la figura de padre Tomasi, quien fue un autentico líder, carismatico, sabía juntar gente de diferente tendencia bajo la causa de la difusión de la cultura y lengua italianas. Lo importante era actuar, hacer algo y movilizar. El con el embajador de Italia Giovanni Jannuzzi y el entonces Presidente de la Camara Italiana de Comercio, Luigi Pallaro, organizaron el desfile de la enorme bandera italiana que pasó por la Av. Del Libertador escoltada por los Alpinos y llevada por la colectividad en el año 2000. El año anterior Jannuzzi y Pallaro habían realizado la exposición Italia y Argentina, Dos países en movimiento, en la Rural. En 2001, Italia y Argentina realizaron juntas otra muestra Il tesoro della Memoria en el Palias de Glace.

Ellos de a poquito se fueron, en 2001 tuvimos el derecho de voto y votamos per primera vez en 2006. Todo parecía ir mejor pero no fue así, nosotros votamos diputados y senadores, quienes se fueron al Parlamento Italiano y se aislaron de la colectividad. Ahora la comunidad italiana en Argentina está acéfala, tenemos nuestros representantes en Italia, pero ellos se llevan como si hubiesen cortado lazos con sus bases y estuvieran dentro de una bola de cristal, alejados de sus electores. Ninguno se preocupa de informarnos por ejemplo sobre lo que pasa en el gobierno italiano en relación a los proyectos de ley que tienen que ser aprobados.

Se sabe que el M5S propuso el proyecto “taglia poltrone” (elimina sillas), pero tenemos que informarnos nosotros mismos por que nadie organizó un encuentro para comentarnos de que se trata. Hubo una crisis de gobierno que terminó con el gobierno M5S – Lega y origino el Conte bis, pero nadie nos dijo que pasó, ni que piensan nuestros representantes de lo acontecido. No sabemos que opinan sobre los decretos de urgencia del ex ministro del Interior, Matteo Salvini, que para impedir el desembarque de los inmigrantes prohibió a los barcos de las ONG que navegan en el Mar Mediterráneo y salvar náufragos de atracar en puertos italianos.

Se entiende que se están perfilando las figuras de nuevos líderes y por esta razón les pedimos de actuar, para trasmitirnos lo que está pasando en Italia y avanzar en conjunto. Necesitamos de alguien que surgido de la colectividad italiana nos representes en frente del Parlamento Italiano y a alguien que nos represente en frente del Gobierno Argentino, por lo menos para que los dos países vuelvan a dialogar involucrando a la colectividad italiana.

Edda Cinarelli