Tiene ciudadanía italiana pero prefirió arrancar de cero en Villa Gesell: “No juzgo a los que se van pero opté por lucharla en el país”

Así como están los que deciden vender todas sus pertenencias para arrancar de cero en el exterior en busca de nuevas oportunidades laborales y mayor estabilidad económica, también están los que eligen quedarse a pelearla en el país pero migran fuera de la ciudad en busca de un mejor estilo de vida.

En este contexto, Villa Gesell aparece como el destino más elegido de la Costa Atlántica y unas 2 mil familias decidieron instalarse definitivamente cerca del bosque y el mar en lo que va del año.

Pasado el verano, desde el municipio detectaron un comportamiento atípico de los visitantes: quienes solicitaron el permiso durante el mes de marzo para pasar un fin de semana empezaron a estirar cada vez más sus fechas de salida para convertirlas en escapadas más duraderas.

En abril, esta tendencia se consolidó y de las más de 15 mil personas que ingresaron a Gesell un 40% solicitó la estadía por más de un mes mientras que un 15% lo hizo para el resto del año.

“Se trata de personas que vienen por una motivación no solo turística sino ya con una intención de atravesar la pandemia y realizar sus actividades laborales en un contexto distinto”, señaló el Secretario de Turismo, Emiliano Felice, quien además precisó que la mayoría posee vivienda propia.

Paola Nadal (39), su marido y su hijo de 1 año forman parte de esas estadísticas. “Mi familia veraneó toda su vida acá y me trajo a Gesell desde que era bebé. Fui creciendo y lo seguí eligiendo como destino de vacaciones o findes largos. Pasaron los años, me independicé, formé pareja y seguimos con esa tradición de venir a pasar los veranos acá”, contó Paola a Infobae para explicar la fascinación que tiene por esta ciudad balnearia.

Incluso, quedó embarazada en Gesell durante una escapada que hizo con su pareja; que sirvió como excusa para terminar de concretar su sueño de dejar la localidad bonaerense de Temperley para probar suerte en lo que ella considera su “lugar en el mundo”.

“Siempre le decía que mi sueño era envejecer acá porque amo la combinación de mar, playa y bosque. Así que cuando nos pusimos a planear nuestro futuro surgió la posibilidad de comprar un terreno en 2016, empezamos a construir y finalmente pudimos mudarnos en enero de este año”, recordó Paola.

“La idea era hacerlo mucho antes pero por el tema de la cuarentena estricta se complicó y cuando se empezó a liberar el tema del ingreso aceleramos todo lo más posible para venir. No es lo mismo estar encerrados allá que tener un confinamiento acá donde enfrente de mi casa tengo un boulevard muy pintoresco con una vista hermosa a pasos del mar y el nene se entretiene de otra manera”, aseguró la mujer, convencida de que fue la mejor decisión que pudo haber tomado.

La búsqueda de entornos naturales frente a una pandemia que persiste y la posibilidad de trabajar desde su casa, sumado a una Ciudad que cuenta con la infraestructura necesaria para recibir verano tras verano a casi cinco veces su población (45.000), son algunos de los factores que explican el estilo de vida que eligió Paola.

En Temperley, se dedicaba a la elaboración de viandas saludables y a la pastelería mientras que su marido trabajaba como bombista especializado en inyección diesel. “Cuando llegamos nos pusimos a cada trajabar cada uno en lo nuestro y unos conocidos nos ayudaron a conseguir los primeros clientes”, contó la mujer que comercializa sus productos desde el Instagram @el_bunker_viandaslight_vgesell.

Él, por su parte, trabaja a pedido para clientes de todo el país y se maneja por encomiendas: “El cambio lo benefició un montón porque acá no hay muchos especialistas y los que necesitaban reparar bombas de ese tipo se tenían que ir a Mar del Plata”.

“Nos resultó tan fácil adaptarnos que no tenemos ganas de volver”, admitió Paola, quien ahora administra mejor sus horarios y tiene más tiempo para dedicarle a la crianza de su hijo. Atrás quedaron esos días de 12 horas de trabajo interminable para juntar el dinero necesario para comprar materiales y pagar albañiles. “Justamente la idea era esa, bajar un cambio y disfrutar más de la familia”, remarcó.

La posibilidad de acceder a la casa propia también fue determinante para concretar la mudanza, al igual que disfrutar de una ciudad menos insegura. “Si bien pasan hechos delictivos no son la violencia de allá, donde te matan por una bicicleta o un celular. Puedo hacer las compras e ir con mi hijo a la plaza sin miedo. Es impagable”, relató Paola, que después de 25 años volvió a subirse a una bicicleta y se convirtió en su medio de locomoción.

A pesar de que su papá es italiano y tiene la ciudadanía italiana, al momento de pensar en un nuevo destino no dudó en volver a elegir un que estuviese en Argentina. “Hubo un tiempo donde tuve la ilusión de viajar y trabajar en el exterior porque tengo familia que tiene un hotel y un restaurante muy importante en Cappelle di Maggiora, una comuna de la provincia de Novara. Nunca lo planifiqué como algo definitivo pero la idea estuvo. Quizás la ciudadanía la pueda aprovechar mi hijo en el futuro. Si él considera que su progreso está en Europa lo voy a apoyar”, consideró la mujer a la hora pensar en un porvenir para él.

Yo no juzgo a los que se van pero soy defensora de que hay que quedarse a lucharla en el país. Tenemos todo el potencial para estar entre los mejores del mundo pero para lograrlo tenemos que hacer un trabajo en conjunto entre la sociedad y los políticos. Es una pena que muchos jóvenes se quieran ir porque consideran que acá no se sienten valorados ni su profesión es remunerada como corresponde”, aseveró Paola, agradecida de que en Villa Gesell pudo consolidar su emprendimiento gastronómico y ahora puede ahorrar más porque el costo de vida es más accesible.

Sergio Coronel, presidente del Centro de Martilleros y Corredores de Villa Gesell, detalló que los departamentos o dúplex de 2 ambientes se venden a partir de los USD 60 mil, los de 3 ambientes arrancan en USD 70 mil y por una casa familiar se piden al menos USD 100 mil. En el caso de los alquileres los valores para una casa de 2 a 3 ambientes rondan entre $15 mil y $25 mil, respectivamente.

Con el final de la pandemia aún incierto y mientras continúan los cuidados y protocolos, las expectativas se multiplican en esta ciudad balnearia, donde ya se empieza a notar un mayor movimiento comercial y una ciudad más activa durante la semana. “¿La tendencia llegó para quedarse?”, es la pregunta que se hacen todos.

Por lo pronto, Paola quiere que sus padres sigan sus mismos pasos. “Los estoy convenciendo para que se vengan a vivir acá. El tema es que tienen 70 años y les cuesta mucho el tema la mudanza pero estoy convencida que lo voy a lograr”, concluyó con entusiasmo y convencida de que nunca es tarde para volver a empezar.

Cinthia Ruth (publicado por Infobae.com el 22/05/2021)

Fuente: Tiene ciudadanía italiana pero prefirió arrancar de cero en Villa Gesell: “No juzgo a los que se van pero opté por lucharla en el país” – Infobae