“La ciudadanía italiana no se regala”, advierte Ricardo Merlo

El subsecretario de Exteriores italiano y presidente del Movimiento Asociativo de Italianos en el Exterior (MAIE), Ricardo Merlo, afirmó en un comunicado que “la ciudadanía italiana, no se regala, hay que conquistarla, merecerla”.

Merlo respondió así a Nicola Zingaretti, secretario del Partido Democrático (PD), que forma parte de la alianza de gobierno junto con el Movimiento Cinco Estrellas (M5S).

Durante el fin de semana, Zingaretti reclamó que el gobierno italiano impulse aprobar el “ius soli” (derecho de suelo) para otorgar la nacionalidad italiana a los hijos de extranjeros que nazcan en Italia.

También plantea introducir el “ius culturae” (derecho de cultura), por el cual se conceden derechos a los inmigrantes extranjeros llegados antes de los 12 años y con cinco años de escolaridad completada en Italia.

“Nicola Zingaretti, secretario del PD, relanza la ciudadanía fácil para los inmigrantes en Italia. Como MAIE, lo reiteramos una vez más, somos fuertemente contrarios al ius soli. La ciudadanía italiana no se regala, hay que conquistarla, merecerla”, dijo Merlo.

“Consideremos, además, que el ius soli representa en realidad el caballo de Troya de la izquierda, y del PD en particular, para eliminar de una vez por todas al ius sanguinis, es decir la ciudadanía a los descendientes de nuestros emigrados, de la discusión política. Y no podemos permitirlo”, agregó.

“Todo esto mientras cientos de miles de italianos en el exterior esperan que se les reconozcan la ciudadanía italiana ius sanguinis. No son extranjeros, tienen sangre italiana que corre por sus venas y solo esperan que Italia se los reconozca”, subrayó.

“En lugar de pensar en los inmigrantes, el PD haría bien en no olvidar a los italianos en el mundo, con sus descendientes, ¿o acaso cree que son solo limones que exprimir cuando se trata de hacer caja en ocasión de todo presupuesto económico?”, agregó Merlo.

“Nosotros del Movimiento Asociativo Italianos en el Exterior decimos primero a nuestros compatriotas en el exterior: son italianos también ellos, pero para algunos evidentemente son ciudadanos de serie B”.

“Sin duda no para nosotros -concluyó- que seguiremos luchando sin peros para defender sus derechos y sus intereses en el parlamento y el gobierno italiano”. (ANSA)