Juventus y un vergonzoso antecedente: el escándalo por compra de árbitros que lo mandó al descenso

La noticia de que Juventus fue penalizado con la quita de 15 puntos en el vigente torneo de la Serie A por la justicia deportiva italiana constituye un escándalo en el universo del fútbol, sobre todo por tratarse de uno de los equipos más poderosos de la historia. En un anuncio realizado por la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y justificado en “fraudes contables en traspasos de futbolistas con el objetivo de registrar en sus cuentas plusvalías artificiales”, el equipo donde juegan los argentinos Ángel Di María, Leandro Paredes y Matías Soulé quedó, con esta sanción, fuera de la pelea por el scudetto y deberá hacer un gran esfuerzo si quiere acceder a la clasificación a las copas internacionales.

Además del oprobio deportivo, el club turinés fue anoticiado de suspensiones a exdirigentes: dos años y medio al ex director deportivo Fabio Paratici, actualmente en Tottenham Hotspur, de Inglaterra, y dos años al expresidente Andrea Agnelli, que dejó sus funciones esta semana. Incluso, Pavel Nedved, una leyenda del club y ex vicepresidente, fue suspendido por ocho meses.

Justamente Nedved fue uno de los protagonistas de otro escándalo de Juventus en el pasado, del que este año se cumplirán 17 años. No es la primera vez que la Vecchia Signora atraviesa una situación semejante. El 14 de julio de 2006, un tribunal de Nápoles dictó la sentencia de una investigación que avergonzó al ambiente del fútbol y puso a la Serie A en la tapa de todos los diarios: fue el denominado Calciopoli, en el que se descubrió un entramado de corrupción y compra de arbitrajes en la liga de la temporada 2004/2005, con cuatro equipos apuntados: Fiorentina, Lazio, Reggina… y Juventus. Y el club de Turín recibió la peor parte en el fallo de los jueces. Se ordenó la quita inmediata de los dos títulos consecutivos que había ganado, en las temporadas 2004/2005 y 2005/2006, y fue ordenado su descenso a la Serie B donde arrancaría el torneo con una quita de 30 puntos.

La investigación se sustentó en escuchas telefónicas entre el director deportivo de Juventus, Luciano Moggi, y el designador de árbitros, Pierluigi Pairetto, en el que el dirigente juventino le sugería a los referís que quería que fueran elegidos para los partidos de la Vecchia Signora. Moggi fue suspendido por cinco años, mientras que el titular del arbitraje italiano recibió la mitad de sanción. También otros dirigentes de Juventus sufrieron penalizaciones por lo que fue uno de los mayores escándalos en la historia del calcio.

Juventus, como siempre un equipo repleto de estrellas, perdió entonces a sus principales figuras, que buscaron horizontes más competitivos: Zlatan Ibrahimovic y Patrick Vieyra se marcharon al Inter; el brasileño Emerson y Fabio Cannavaro emigraron a Real Madrid (años después volvería y sería perdonado por su afición); Gianluca Zambrotta y Lilian Thuram pasaron al Barcelona. Fue una sangría descomunal y un panorama desolador para los simpatizantes del equipo de Turín.

Sin embargo, hubo un puñado de futbolistas que se sintieron en compromiso moral para quedarse y devolver al club a la élite. Hoy son venerados como héroes: Alessandro del Piero, David Trezeguet, Mauro Camoranesi, Gigi Buffon, Giorgio Chiellini y… Pavel Nedved, hoy golpeado por esta sanción.

Finalmente, la sanción de quita de puntos pudo reducirse de 30 a 9, y la Vecchia Signora realizó una gran campaña en la que finalizó campeón, seis puntos por delante de Napoli y siete por delante de Genoa, los otros dos equipos que lo acompañaron en el ascenso a la primera división. En ese torneo, Del Piero fue el goleador con 20 tantos, seguido por Trezeguet con 15.

Luis Suárez y el fallido examen de italiano

Otro recordado episodio escandaloso en la vida de Juventus fue cuando intentó contratar al delantero uruguayo Luis Suárez, que había quedado libre de Barcelona en 2020. En ese momento, el club de Turín no podía incorporarlo porque tenía completo el cupo de extracomunitarios. Sin embargo, intentó que el delantero obtuviera la ciudadanía italiana. Entre los requisitos, Suárez debía rendir un examen de nivel de idioma. El uruguayo superó la prueba en menos de media hora, pero pronto se supo que había algo mal. Una brigada financiera que investigaba a la universidad en la que dio el examen, descubrió que el mismo había sido fraguado: “Los temas del examen se acordaban previamente con el candidato y la nota relativa se otorgaba antes de que tuviera lugar la prueba, a pesar de que durante las clases a distancia impartidas por los profesores se constató que el candidato tenía un conocimiento elemental de la lengua italiana”, señalaron los investigadores.

Luego se sumó la escucha telefónica de uno de los examinadores: “No conjuga los verbos, habla en infinitivo. ¿Pero de verdad crees que va a ser reprobado? No dice ni una palabra. Tiene que triunfar, tiene un sueldo de 10 millones al año, no puedes hacerle fallar”. Por supuesto, Suárez nunca pudo incorporarse a Juventus y fichó para Atlético de Madrid.

El caso de la creatina

En una entrevista de L’Espresso, en 1998, el entonces técnico de Roma, Zdenek Zeman, dijo unas palabras que se convertirían en una bola de nieve. “El fútbol debe salir de las farmacias. He visto explosiones musculares (menciona a dos jugadores de Juventus, Del Piero y Vialli) que creía que sólo eran posibles tras años de culturismo…” La respuesta del entrenador checo no pasó de largo, y un juez abrió una investigación.

Pocas semanas después del reportaje, comenzaron a declarar varios futbolistas de la Vecchia Signora, además del médico, Riccardo Agricola, y el director general del club, Antonio Giraudo. Casi todos los jugadores de los períodos investigados (de 1995 a 1998) reconocieron haber tomado creatina

En agosto, Del Piero fue el primero de los muchos jugadores cuestionados por Guariniello. Entre ellos estaban Zinedine Zidane y Didier Deschamps. Antonio Giraudo, director general del club, y Riccardo Agricola, jefe de su cuerpo médico, fueron imputados. El 31 de enero de 2002 comenzó el juicio en el tribunal de Turín. Casi todos los jugadores de la Juventus del periodo en cuestión (1995-96 a 1997-98) testificaron y la mayoría de ellos (incluido Zidane) admitieron haber tomado creatina, un suplemento que ayudaba al crecimiento físico. El juicio se prolongó entre 2002 y 2004, cuando se condenó al médico Agricola a 22 meses de prisión. Finalmente, sería absuelto a fines de 2005.

Fuera de la lucha por el scudetto

Volviendo a 2023, con la sanción efectiva, Juventus, que el jueves sufrió ante Monza para avanzar a los cuartos de final por la Copa Italia, retrocede de la tercera ubicación, con 37 puntos, a la décima, con 22. Eso implica, además, quedar a 12 puntos de Atalanta, que hoy ocupa la última plaza de ingreso directo a la Europa League.

A pesar de que también otros clubes fueron señalados inicialmente, Juventus resultó el principal acusado de haber aumentado artificialmente el precio de venta de varios jugadores para registrar plusvalías que permitieran validar sus cuentas. “El esquema habitual era una venta de futbolistas cruzada entre dos clubes”, se señala.

La entidad es también investigada judicialmente por posibles fraudes contables para limitar enmascaradamente sus pérdidas en los balances presentados a los inversores. La fiscalía de Turín pidió a principios de diciembre el envío a juicio a Agnelli y a otros once ex dirigentes. Esa solicitud debe ser examinada a fines de marzo.

Fuente: Juventus y un vergonzoso antecedente: el escándalo por compra de árbitros que lo mandó al descenso – LA NACION