Italianos varados en Italia por el Covid 19

El anuncio de la ministra de salud Carla Vizzotti rige desde el 28 de junio y es muy claro:  “sigue vigente el cierre de fronteras para el turismo extranjero y solo está permitida para argentinos o residentes, quienes deben realizarse un PCR antes de embarcar hasta 72 horas previas al viaje, hacer un test antígenos al llegar y, en caso de dar positivo, aislarse en un hotel, todo a cargo del pasajero. (…) Para minimizar los riesgos y retrasar el ingreso la variante Delta, que está en 70 países, se disminuye ese cupo hasta el 9 de julio a 600 personas”.

La fecha se postergó al 6 de agosto y los motivos de las restricciones siguen siendo de índole sanitaria. Es por eso que no más de 600 personas por día pueden ingresar al territorio argentino por vía aérea. Como consecuencia directa, un grupo de XX mujeres boloñesas con residencia permanente en el país se encuentra varado en Italia desde el XX/XX donde habían ido de vacaciones sin poder retornar a su casa. al igual que muchos argentinos en el mundo.

Forman parte de un conocido grupo online de mujeres italianas residentes en Argentina muy activo en las redes, sus nombres permanecen anónimos por motivos de privacidad y en uno de sus mensajes se explican: “Lo que nos dicen de la compañía es que ellos no pueden hacer absolutamente nada. No hay listas de espera. No nos pueden incluir en otros vuelos porque los números de los pasajeros son limitados y los vuelos aprobados no se pueden modificar. No pueden vender más vuelos antes de septiembre: la misma página web está bloqueada”.

El gobierno argentino ya hizo saber que no se habilitarán vuelos para repatriaciones, en el mismo correo electrónico se puede leer: “Dicen que todo depende exclusivamente del gobierno argentino y aconsejan de volver a llamar dentro de diez días para ver si habrá flexibilizaciones. En todo caso las disposiciones argentinas permanecen vigentes hasta el 6 de agosto, por lo que no debería haber novedades antes de esa fecha. No hay garantías ni disposiciones para ser incluídas en ningún vuelo preexistente, porque no se sabe cuántos arribos serán autorizados”.

Paolo B. Cinarelli