¿Hacia dónde emigran los italoargentinos?

Es factible pensar que una persona que adquiere la ciudadanía de sus raíces por motivos afectivos o familiares quiera permanecer en el país que la vio nacer. Probablemente ante la elección de una emigración optaría por la tierra de la que debieron partir sus abuelos, pero no es así. Todos los principales diarios argentinos trataron en lo que va del 2021 este nuevo fenómeno migratorio. Ante la falta de datos oficiales, según estimaciones de la ONU ya serían más de un millón, cifra que se redoblaría si se consideraran las segundas y terceras generaciones.

Según Lelio Marmora, ex Director de la Dirección Nacional de Migraciones, ex funcionario de la Organización Internacional para las Migraciones y hoy director del Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo (IPMA), de la Universidad de Tres de Febrero, en Europa residen de 400 mil argentinos, de los cuales más de la mitad vive en España, casi todos con ciudadanía italiana. “En el último censo, los españoles se sorprendieron por la cantidad de italianos que tenían, más que en la época de los romanos: eran argentinos con doble nacionalidad”, bromea Mármora. “Mucha gente saca la doble nacionalidad por las dudas, sobre todo europea, que permite un movimiento más fácil”, acota. un caso especial es el de EE.UU. que cuenta con más de 215 mil argentinos residentes, donde la mitad de los 100 mil que viven en Miami son italoargentinos.

Atrás de España y EE.UU. sigue Chile con 72.813 argentinos que desplaza a Italia del tercer lugar. El país sudamericano es elegido por la cercanía y por el idioma, aunque al caso del belpaese es muy particular, porque a pesar de los 71.880 italoargentinos que se declaran residentes, se estima que su número real sea por lo menos el doble. Siguen Paraguay (58.535), Bolivia (45.609), Brasil (39.078), Israel (38.259), Australia (17.583 casi todos con ciudadanía italiana) y Perú (17.148). También en Alemania (17.141) y Gran Bretaña (12.239) es notable la presencia de argentinos con doble ciudadanía, aunque hoy las preferencias se orientan hacia Francia que le sigue a España y luego Gran Bretaña, Italia y Alemania. A las ya numerosas presencias en Israel y Australia se agrega un flujo considerable hacia Uruguay y Paraguay.

Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) explica que “hay una fuerte expectativa de emigración en los jóvenes de clases medias y medias altas. Estos jóvenes que completaron estudios técnicos o profesionales o que están estudiando, piensan su futuro laboral en clave de irse a otro país en busca de mejores perspectivas profesionales. En el imaginario, la solución está afuera”, así como sus abuelos que eligieron dejar su país.

Paolo Cinarelli