Monthly archive

octubre 2021

Empieza a volar la aerolínea ITA y reemplaza a Alitalia

Desde este 15 de octubre empieza a volar la aerolínea ITA que reemplaza de esta forma a la histórica Alitalia. A qué destinos volará y dónde comprar los pasajes son las primeras preguntas de los pasajeros. Algunas ya tienen respuesta y otras se irán develando con el correr de los meses.

Quienes quieran comprar un pasaje o ticket de ITA deberán ingresar al website oficial www.itaspa.com, que se encuentra en una fase inicial, tal como aclararon desde la compañía, para luego ofrecer más servicios en los próximos meses. ¿Cuándo? No se sabe. Pero al menos, la venta de boletos ya es posible.

¿A qué destinos volará la nueva aerolínea ITA?

Al inicio de sus operaciones, ITA volará a 44 destinos con 59 rutas, creciendo a 74 destinos y 89 rutas al 2025, comenzando con varios destinos dentro de Italia; otros de media distancia como Ámsterdam, Atenas, Barcelona, Bruselas, El Cairo, Fráncfort, Londres, Madrid, Múnich, Niza, París, Túnez y Zúrich; y los de larga distancia como Tokio y varios en Estados Unidos.

Ya están a la venta los vuelos intercontinentales hacia Nueva York, Miami, Boston y Los Ángeles. El primer vuelo entre Roma y Nueva York comenzará el 4 de noviembre de 2021 con seis frecuencias semanales que aumentarán a diez semanales a finales de 2021 y hasta 14 semanales durante las vacaciones de Navidad, del 20 de diciembre al 9 de enero de 2022.

Se prevé que para el segundo trimestre de 2022, volverá a volar a Latinoamérica, incluyendo Argentina (Buenos Aires) y Brasil (San Pablo).

¿Qué aviones usará ITA?

Los vuelos internacionales serán operados con un Airbus A330 de 250 asientos configurados en tres clases: Business, Premium Economy y Economy.

ITA eligió a Airbus como su único proveedor de aviones, para unificar su flota. De hecho, la compañía publicó un memorando para comprar 28 aviones, 10 A330neo, siete A220 y 11 de la familia A320neo, con entregas a partir de principios de 2022.

¿Qué pasa con las millas del programa de pasajeros frecuente de Alitalia, Millemiglia?

El programa desapareció y no se transferirán las millas a la nueva aerolínea ITA. De todas formas, se están analizando posibles acuerdos con otros programas y líneas aéreas.

Los pasajes de ITA se pueden comprar en www.itaspa.com.

Fuente: Empieza a volar la aerolínea ITA y reemplaza a Alitalia: pasajes a la venta — Conocedores.com

La ultraderecha y los antivacunas toman el centro de Roma y asaltan la sede de un sindicato

El movimiento antivacunas, con la cobertura social e ideológica de los partidos de ultraderecha en Italia, volvió a tomar este sábado el centro de Roma para protestar contra la obligación de disponer de un certificado de vacunación para prácticamente todas las actividades públicas, incluido el trabajo. Esta vez, sin embargo, aproximadamente la mitad de los 10.000 participantes de la manifestación se separaron de la marcha y se acercaron hasta el palacio Chigi, sede del Gobierno de Italia, en actitud intimidatoria. Una amenaza insólita en las últimas décadas en Italia que despertó la condena de todas las altas instituciones del país. Hubo agresiones a la policía, gases lacrimógenos, cargas de la policía y el asalto de la sede de CGIL, el principal sindicato del país.

Hacía semanas que la ultraderecha, especialmente los grupúsculos más violentos como Forza Nuova, se organizaba para protestar contra el decreto del Ejecutivo de Mario Draghi en el que se impone la obligatoriedad a partir del 15 de octubre de poseer el certificado de vacunación para trabajar. Nadie imaginaba, sin embargo, que el nivel de violencia y “escuadrismo”, como lo definió la mayoría de partidos, llegaría hasta el nivel de tensión alcanzado. El secretario general del sindicato atacado, Maurizio Landini, evocó los tiempos del fascismo para explicar lo sucedido. “Es un ataque a la democracia y a todo el mundo del trabajo que rechazamos. Que nadie piense que nuestro país volverá a los años de fascismo”.

El asalto a la CGIL, a quien los manifestantes acusaban de haber vendido los derechos de los trabajadores protegidos en la Constitución ante la medida que prohíbe trabajar sin estar vacunado, despertó las críticas y la solidaridad de las más altas instancias del país, incluido el presidente de la República, Sergio Mattarella. El primer ministro, Mario Drahi, también condenó duramente lo sucedido. “Los sindicatos italianos son fundamentales y es inaceptable cualquier agresión o intimidación contra ellos. Serán defendidos”.

La derecha radical del país, liderada por la Liga de Matteo Salvini y Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, condenó en primera instancia la violencia vivida. La situación deja a ambos partidos, acusados siempre de tener un sustrato de su militancia vinculado a estos movimientos, en una situación algo embarazosa. Pero las declaraciones llegaron con matices y buscaron atacar también a la ministra del Interior, Luciana Lamorgese, por las cargas de la policía. Ambos partidos han mantenido una línea de oposición al certificado de vacunación obligatorio en una mezcla ideológica, en el caso de Meloni, y de cálculo electoral en el de Salvini. La líder de Hermanos de Italia expresó su solidaridad con el secretario general de la CGIL, pero aseguró que la protesta había sido justa: “Solidaridad también a los miles de manifestantes que han salido a la calle para protestar legítimamente contra los decretos del Gobierno de quien ahora nadie hablará por culpa de los delincuentes que usan cualquier pretexto parta actos de violencia inaceptables”.

Salvini, que encabezó la campaña interna en el Gobierno en las últimas semanas contra el certificado de vacunación obligatorio, se expresó en la misma línea. “La violencia nunca está justificada y no es la solución. Pero no confundamos la violencia de unos pocos con las peticiones razonables a quien quiere tutelar la salud, los derechos, la libertad y el trabajo”. Una idea que su partido sigue explotando en los últimos tiempos para remontar la pérdida de apoyos en el espectro ideológico de la ultraderecha.

Daniel Verdú (publicado por El País el 09/10/2021)

Fuente: La ultraderecha y los antivacunas toman el centro de Roma y asaltan la sede de un sindicato | Internacional | EL PAÍS (elpais.com)

Elecciones italianas 2018, investigación por presuntos fraudes en Argentina

Dos parlamentarios electos en 2018 por los italianos que residen en el área del Consulado de Buenos Aires, en Argentina, son investigados por la Fiscalía de Roma por supuestos “fraudes electorales”: Habrían obtenido su escaño gracias a unas 20 mil boletas electorales falsificadas. Los votos “se habrían emitido con una caligrafía idéntica y probablemente con la misma lapicera”. La alarma de los fraudes en los escaños argentinos se había ya lanzada en 2012, cuando la Fiscalía de Roma había investigado un caso similar en las elecciones de 2008. Hoy los sospechados son el diputado Eugenio Sangregorio y el senador Adriano Cario, ambos residentes en Argentina. Ambos fueron candidatos por la Unión Sudamericana de Emigrantes Italianos (USEI), un partido que pertenece al grupo mixto con posiciones cercanas a la centro derecha, quienes no respondieron cuando intentamos contactarlos. Cario no contestó el correo electrónico y el abogado Vincenzo Carrozzino, secretario del USEI no respondió por Sangregorio.

La Junta de las Elecciones y la Inmunidad Parlamentaria del Senado, el órgano parlamentario que interviene cuando las elecciones están cuestionadas, podría votar pronto para hacer decaer al senador Adriano Cario. La Junta electoral de la Cámara no emitio nada aun sobre el diputado Eugenio Sangregorio porque todavia no fue presentado el ricorso que podria hacerse en las proximos dias. El procedimiento contra los dos parlamentarios de la USEI fue impulsado por dos candidatos del Partido Democrático que quedaron fuera del Parlamento, Fabio Porta y Alberto Becchi, quienes informaron de los presuntos fraudes.

En el caso que la Junta del Senado considere valido el informe de los querellantes, Fabio Porta tomaría automáticamente el lugar de Cario. La situación esta mas complicada en la Cámara, por la cual Alberto Becchi se postulaba , en este caso, la comprobacion de los ilicitos cuestionaría la asignación de los cuatro asientos parlamentarios de los italianos en América del Sur.

Los tiempos se han estirado por una serie de apelaciones y contra apelaciones entre Fabio Porta y el Tribunal de Apelación de Roma, mientras que el proceso se desaceleró por la pandemia de COVID-19.

También para las elecciones de 2008 hubo contestaciones similares, pero el procedimiento finalmente fue archivado. Este supuesto sistema de falsificación electoral, parece repetirse a lo largo de los años, cuestionando continuamente el escrutinio electoral de los italianos en Argentina.

Mientras tanto, en Italia, en la ciudad y provincia de Cosenza, donde se encuentra la sede del USEI, la fiscalía realiza una investigación en la que, aunque no indagados, son mencionados algunos hombres claves del movimiento político.

Las irregularidades consistirian en trabajos realizados en el hotel de la familia Sangregorio asignado y llevado a cabo de manera irregular. La investigación va más allá: se especula en la existencia de un verdadero sistema para asignar ilegalmente obras públicas en los municipios de la costa de Cosenza.

El voto de los italianos en el extranjero es más vulnerable a los posibles fraudes por la forma en que se expresa. Los ciudadanos italianos reciben sobres electorales por correo, y expresan su voto por correspondencia. Las boletas electorales deben enviarse a los consulados más cercanos y desde allí a Italia. En Argentina, el envío de los sobres electorales, en las elecciones de 2018, fue realizado por el Correo Argentino, el Servicio Postal Estatal.

¿Cómo empezó el caso Cario – Sangregorio?

En 2018, los candidatos perdedores del Partido Democrático Fabio Porta y Alberto Becchi presentaron dos denuncias, una en Italia, en el Tribunal de Apelaciones de Roma, a cargo de las investigaciones relacionadas con la jurisdicción “estero”, y una en Argentina – en el Tribunal Federal de Mar del Plata. En la Cámara y en el Senado, la elección se ganó con una diferencia de alrededor de 10 mil boletas electorales y en el conjunto mas de 20 mil, los votos obtenidos en la capital argentina representan el 47% del total de los votos logrados por la USEI, según los cálculos de Porta y Becchi.

Desde un principio, los escrutadores del PD y de otros partidos, como el MAIE, encontraron posibles irregularidades en las boletas, escriben en la denuncia los dos candidatos.

El Fraude electoral

En el Senado, el candidato excluido Fabio Porta identificó 32 secciones “en riesgo de fraude”, que expresaron 22.633 votos a favor de la USEI. En dos de ellas, en la ciudad de Buenos Aires, USEI obtuvo el 96% de los votos, frente a un promedio del 23% en el resto de la capital. De las aproximadamente 22.000 preferencias obtenidas por el senador Cario en toda Sudamérica, 16.860 se obtuvieron en 14 de los 99 asientos pertenecientes al consulado de Buenos Aires, cuya extensión es muy amplia. En definitiva, los votos que enviaron a Cario y Sangregorio al gobierno se recogieron principalmente en el distrito de Buenos Aires.

Adriano Cario, señala Fabio Porta, ni siquiera era el uno de la lista de USEI para el Senado en la repartición sudamericana, otro elemento que ensombrecería su resultado, según el demandante. Discurso similar para la situación en la Cámara. En la denuncia presentada por Alberto Becchi en Argentina leemos que en 33 colegios electorales el diputado Eugenio Sangregorio obtuvo 15.861 preferencias de las 16.478 del total. “El candidato a la Cámara de Diputados de USEI obtuvo 38 mil votos en todo el Sur América- reasume Alberto Becchi, candidato por el PD. – En solo unos pocos colegios electorales de Buenos Aires obtuvo 24.000 votos. En los otros 500 colegios electorales, 14 mil votos».

Las pericias caligráficas

En la denuncia presentada en Roma, los querellantes informan también que, durante el escrutinio en las secciones infractoras, los escrutadores del Partido Democrático notaron que los votos para los dos candidatos de la USEI fueron “expresados ​​con idéntica caligrafía y probablemente con la misma lapicera”. Esta indicación fue examinada por los peritos de la Fiscalía de Roma, tras la apertura de la investigación. El candidato Porta las remitió al Consejo Electoral del Senado ya en abril.

De lo que se lee en el informe de la última reunión de la Junta del Senado, los peritos de la fiscalía identifican diferentes grupos de boletas que fueron votadas por las mismas personas, como lo indica la grafía: diez manos votaron varias veces en una de las secciones analizados. y cinco en la otra. Dos autores serían los mismos. Según declaró Porta a la Junta, contando nuevamente se llegaría a más de 12mil votos menos para Cario. Si esto fuera confirmado, Porta se volvería senador y Cario caería. Las conclusiones de las pericias de la fiscalía valdrian también por los escaños disputados por la elección de Sangregorio.

¿Cómo fue posible llenar miles de boletas de esta manera? Según las presunciones de los candidatos perdedores, parte de estas boletas nunca se habrían entregado a los electores, sino que habrian sido detenidas en un deposito del Correo Argentino. Aquí es donde los parlamentarios temen que se haya producido la falsificación de votos una circunstancia que conviene investigar sobre el terreno, en Argentina. Porta y Becchi han preparado una denuncia para el fuero penal para que se investige si la USEI ha sido participe en una verdadera asociación delictiva con al menos nueve personas cuyo propósito era “modificar el resultado de las elecciones”.

Cecilia Agnesi & Lorenzo Bagnoli (pubblicato da Irpimedia.eu lo 08/09/2021)

Fuente: Elezioni italiane 2018, sotto indagine per presunti brogli il voto in Argentina (irpi.eu)

Pesimismo en los barrios más golpeados por la crisis argentina: “Hay que rebuscársela cada vez más”

“Todo sube y no se vende nada”, se lamenta Javier desde detrás del mostrador de su carnicería frente al barrio popular de Villa Nueva, en Berisso, 60 kilómetros al sur de Buenos Aires. Con 33 años y tres hijos que mantener, Javier cuenta que tuvo que mudarse del centro a la periferia por las deudas acumuladas durante la pandemia de la covid-19. El alquiler es menos de la mitad, pero también las ventas. Su pesimismo coincide con el de muchos argentinos que no se han recuperado de la brusca caída del nivel de vida que sufrieron en 2020 y es clave para entender la derrota del gobernante Frente de Todos en las primarias del pasado 12 de septiembre.

La semana siguiente a las elecciones, referentes de los distintos partidos políticos fueron puerta por puerta a buscar a quienes no habían concurrido a las urnas. El objetivo era entender a ese casi 64% de votantes que se abstuvieron e intentar convencerlos de cara a las legislativas del 14 de noviembre, en las que se renueva la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. En sus manos está la llave para mantener o alterar el resultado de hace tres semanas, cuando la oposición se impuso en 18 de los 24 distritos del país.

El resultado más inesperado para el oficialismo fue el de la provincia de Buenos Aires, bastión histórico del peronismo en el que se concentra casi el 40% de la población de Argentina. El Frente de Todos obtuvo 356.533 votos menos que la suma de las dos listas de Juntos por el Cambio, un 33,25% frenta al 37,33%.

“Encontramos a vecinos enojados, que no fueron a votar a modo de castigo, y otros que no fueron a votar por miedo a contagiarse, por falta de cuidados”, dice Lilia Bustamante al ser consultada sobre las respuestas de quienes no concurrieron a las urnas. Bustamante, candidata a concejala del Frente de Todos en Berisso y coordinadora de la organización social Barrios de Pie en esta ciudad, señala que los principales reclamos de los vecinos tienen que ver con infraestructura urbana, problemas de vivienda y falta de trabajo.

Villa Nueva, como otras barriadas pobres de Berisso, está construida sobre terrenos inundables que fueron ocupados hace más de dos décadas. Cada vez que llueve sus calles de tierra se convierten en enormes piscinas de barro por las que se vuelve muy difícil caminar. “Si llueve no puedo sacar a mi hijo, que es discapacitado”, lamenta Margarita Flores, boliviana, en la casa de ladrillo, madera y chapa que construyó junto a su marido, hoy jubilado. En la parte de atrás tienen una pequeña huerta, gallinas y patos.

A diferencia de las villas miseria de la capital argentina, que crecen hacia arriba con construcciones precarias de hasta tres y cuatro pisos, en aquellas formadas en áreas más rurales, muchos de sus habitantes tienen un pequeño jardín en el que cultivar algunas verduras y tener animales. La familia Flores alimenta a las gallinas y los patos con lo que les acerca un vecino verdulero y, a modo de trueque, de vez en cuando lo invitan a comer gallina o pato. “La situación está muy complicada, pero al menos aumentó la jubilación y estamos mejor que con [Mauricio] Macri”, asegura su marido al hablar de la principal fuente de ingresos que tienen. La pareja agradece también que por primera vez en 20 años pasa un autobús a la entrada del barrio, lo que les ahorra una caminata de casi un kilómetro cada vez que necesitan movilizarse.

En Berisso, a diferencia del resultado provincial, ganó el Frente de Todos, pero sus referentes son conscientes de la difícil situación económica que influyó en la votación. En el comedor popular que gestiona Barrios de Pie frente a Villa Nueva preparan merienda y cena para unas 180 personas. El número de vecinos que venían a pedir comida empezó a crecer a partir de 2018, en la segunda mitad del mandato de Macri, cuando arrancó una crisis económica que continuó en 2019 y se agravó en 2020 con la pandemia, ya con Alberto Fernández en el poder. La cifra casi no ha disminuido desde entonces.

A finales de 2020, dos de cada diez hogares argentinos sufrían inseguridad alimentaria, es decir, no tenían ingresos suficientes para garantizar un plato de comida en la mesa para toda la familia, según el Observatorio social de la deuda argentina de la Universidad Católica Argentina (Odsa). La protección aumentó con la tarjeta Alimentar distribuida por el Gobierno de Fernández —en la que cada mes se depositan entre 6.000 y 12.000 pesos (entre 57 y 114 dólares), según el número de hijos, para que las familias puedan ir al supermercado a comprar alimentos— pero no ha eliminado la concurrencia a los comedores.

“Esa es una característica de Argentina, que en la salida de sus diferentes crisis queda con un piso de pobreza más alto del que tenía antes”, destacó Leo Tornarolli, economista del Centro de estudios distributivos, laborales y sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata al conocerse el dato oficial de pobreza en el primer semestre de 2021: 40,6%. Descendió un 1,4% respecto a 2020, pero está muy por arriba de antes del 32,2% de hace cinco años y aún más del 24,7% de una década atrás.

“En Argentina quien quiere laburar [trabajar], labura, pero hay que rebuscársela cada vez más”, dice Jesús, herrero reconvertido en jardinero, albañil “y lo que salga”. Acostumbrados a las crisis recurrentes del país, los más golpeados por ellas buscan como sea la forma de sobrevivir. “En los políticos no confío más, es todo chamuyo (palabrería)”, agrega antes de subirse a su vieja motocicleta. Irma Parra García, referente barrial, recuerda que cuando llegaron al terreno en el que viven no había nada: “Cuando volvíamos de trabajar, agarrábamos pico y pala para hacer la calle”. Hoy hay alumbrado público, pero faltan cloacas. Las construcciones precarias conviven con espacios verdes en los que pastan vacas y se acumula basura.

“Hay cierta recuperación de empleo, pero no creación”, destaca el titular del Odsa, Agustín Salvia, para quien la suma de alta inflación [51,4%] y caída de remuneración ha supuesto un duro golpe para la economía de las familias argentinas. “Hoy un trabajo solo no garantiza salir de la pobreza, un trabajo informal mucho menos, ni aun teniendo además un programa social”, considera Salvia. Este sociólogo cree que para un descenso sostenible en el tiempo de la pobreza hacen falta políticas públicas centradas en “la creación de mejores empleos que generen un valor agregado, desde saneamiento ambiental hasta cuidado de personas mayores”, y subraya que la inyección de dinero del Gobierno antes de las elecciones supondrá solo un alivio temporal.

Mar Centenera (publicado por El País el 05/10/2021)

Fuente: Pesimismo en los barrios más golpeados por la crisis argentina: “Hay que rebuscársela cada vez más” | Internacional | EL PAÍS (elpais.com)

La crisis económica no cede en Argentina: 4 de cada 10 personas son pobres

En Argentina, 4 de cada 10 personas son pobres. Una de cada diez es indigente. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), correspondientes al primer semestre de 2021, muestran la lenta recuperación de la sociedad argentina después de la pandemia de covid-19 y dos años previos de crisis económica. La pobreza solo disminuyó 1,4 puntos porcentuales respecto al 42% registrado seis meses antes y sigue muy lejos del 32,2% de hace cinco años y aún más del 24,7% de una década atrás.

De la proyección de la encuesta al total del país surge que 18,8 millones de personas residentes en Argentina son pobres, es decir, sus ingresos son insuficientes para hacer frente a los gastos básicos. De ellos, casi cinco millones están en una situación mucho más grave: no cuentan con dinero suficiente para comprar alimentos y deben recurrir a comedores gratuitos u otro tipo de ayudas.

A mitad de año, el ingreso per cápita del decil más pobre de la sociedad argentina era de 5.675 pesos (unos 50 dólares), mientras que en el extremo opuesto, el decil más rico tenía ingresos 25 veces superiores, de 142.116 pesos (unos 1.370 dólares).

El problema de la inseguridad alimentaria en los hogares con menos recursos afecta incluso a la capital, la ciudad más rica. El 7,5% de los hogares de Buenos Aires experimentó riesgo alimentario, según el Observatorio de la deuda social de la Universidad Católica Argentina. En el área metropolitana que rodea la ciudad, uno de los mayores cordones urbanos de pobreza, el panorama es mucho peor y alcanza al 27,6% de los hogares.

“En contextos altamente inflacionarios, la mayor proporción de gastos alimenticios implica una mayor dificultad para poder alcanzar el consumo adecuado de alimentos. Esta disminución de la capacidad de acceder a los alimentos se traduce en situaciones de inseguridad alimentaria. Sin duda, tal como lo muestra el estudio, la problemática habría sido mucho más grave sin los programas —públicos y privados— de asistencia alimentaria”, destaca el informe del Observatorio.

Subsidios estatales

Los datos del Indec muestran una progresiva reactivación de la economía a medida que el Gobierno de Alberto Fernández ha ido levantando las restricciones impuestas durante el aislamiento obligatorio, pero la mejora se siente muy poco en la población más vulnerable del país sudamericano. De no ser por los subsidios estatales, gran parte de los hogares más pobres habrían caído en la indigencia. La elevada inflación interanual —51,4%— encoge las ayudas, que apenas alcanzan a las familias para subsistir. Los menores se llevan la peor parte, ya que más de la mitad son pobres.

“El valor que conocimos hoy es una baja relativamente pequeña, que nos deja en valores bastantes más elevados que antes de la pandemia. Esa es una característica de Argentina, que en la salida de sus diferentes crisis queda con un piso de pobreza más alto del que tenía antes”, destaca Leo Tornarolli, economista del Centro de estudios distributivos, laborales y sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata.

“En los próximos seis meses es esperable que la pobreza perfore el 40% por la normalización de la situación sanitaria y por los estímulos que se están dando debido al proceso electoral. El Gobierno tiene que recuperar imagen y está aumentando el gasto, lo que reducirá la pobreza en el corto plazo, pero nada garantiza que sea así el próximo año”, agrega Tornarolli.

Los movimientos sociales exigen mayores fondos, pero también fuentes de trabajo, dado que el 9,6% de la población está desempleada y un número casi igual está subocupada, es decir, trabaja menos horas de las que está dispuesta a hacerlo. Sin embargo, después de años de una rápida pérdida de poder adquisitivo, ni siquiera tener un trabajo a tiempo completo garantiza ingresos por encima de la línea de la pobreza. El sueldo mínimo en Argentina es de 31.104 pesos (300 dólares), menos de la mitad de lo que necesita una familia con dos hijos para pagar la canasta básica (alimentos, vestimenta, transporte, educación y salud), sin contar el alquiler.

Mar Centenera (publicado por El País el 30/09/2021)

Fuente: Indec: La crisis económica no cede en Argentina: 4 de cada 10 personas son pobres | Economía | EL PAÍS (elpais.com)

Argentina, entre las turbulencias y las sobreactuaciones, más de lo mismo

Argentina es un país acostumbrado a las turbulencias, pasión tanguera. Pero a dos décadas de la crisis del 2001, con varios países de la región transitando crisis institucionales de calado, el país parecía un oasis en que a pesar del malestar económico la política institucional seguía marchando sobre sus rieles. ¿Cambió algo tras las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) del 12 de setiembre? Las PASO son únicas en el mundo. Buscan ampliar la oferta de cara al electorado sin que se multipliquen los partidos. Lo hacen dando cabida a las distintas facciones presentes en una formación política que, en una interna obligatoria, miden fuerzas para luego organizar sus listas. Juntos por el Cambio (JxC, ex Cambiemos, alianza entre el PRO, del expresidente Mauricio Macri y la histórica Unión Cívica Radical) y el Frente de Todos (FdT) concentraron en esta elección el 70% de la intención de voto, con un 67% de participación. Al ser simultáneas, las PASO también funcionan como una muy confiable encuesta preelectoral a dos meses de la verdadera elección. Y pasó que el gobierno se llevó un buen batacazo.

JxC, recibió 10 puntos más que el oficialismo y recibió más votos en 15 de los 24 distritos electorales (23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, CABA). El FdT ganó en siete, y en otros dos los favoritos fueron partidos provinciales. No sólo es el número de provincias, JxC sacó más votos en los principales centros económicos y urbanos del país, desplazó al FdT en provincia de Buenos Aires (38% frente al 34% de FdT) y ganó en la CABA (48% de los votos frente a los 25% del partido del Gobierno y un 13% de la emergente ultraderecha libertaria). Para la oposición es un triunfo que además cambia equilibrios: el intendente de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, se apunta como presidenciable para 2023. Le queda un largo camino.

La crisis de Gobierno fue mayúscula, pero cuatro claves invitan a desdramatizar los veinte párrafos de la carta de la vicepresidenta que tuvieron al país en vilo en los días pasados, después de que cinco ministros y dos altos funcionarios alineados con el kirchnerismo presentaran su renuncia. La primera es sistémica. No hay ninguna novedad en esta derrota. Se veía venir por los malos datos económicos y porque es la tendencia desde 1983: hubo 10 elecciones intermedias, 5 veces ganó el Gobierno y 5 la oposición. Se llama alternancia y canalización electoral del desencanto. Segunda, tampoco hay novedad en las tensiones que atraviesa la coalición panperonista de Gobierno. Aunque el peronismo unido se considere invencible, lo cierto es que no lo es. Lo que sorprende es que se sorprendan. Tercera, su crisis no arrastra al país, ni los gobernadores provinciales ni los sindicados optarán por desestabilizar (así lo han mostrado en los últimos días, respaldando al presidente). Cuarta, aunque les sobren ganas, no tienen incentivos para romper, se necesitan, la sangre no llegará al río. La carta de la vicepresidenta redobló una pulseada, pero acabó con un triunfo tibio del presidente, alguna incógnita y varias derrotas. El kirchnerismo atribuye el simulacro de derrota al presidente, pero perdieron también en sus bastiones electorales. La remodelación anunciada por Alberto Fernández no lo deja peor parado que las PASO mismas porque su Ministro de Economía sigue ahí y Santiago Cafiero salió por una puerta y entró por la otra. En lo demás, pierde el feminismo y la causa federal: la representación de mujeres y de líderes provinciales no boanerenses sobre mínimos.

La Argentina que fue, la Argentina que vino

En octubre se cumplirán 21 años de la crisis del Gobierno de la Alianza, la coalición que llevó a la presidencia a Fernando de la Rúa (Unión Cívica Radical) y Carlos Chacho Álvarez (Frepaso). Álvarez renunció después del escándalo por los sobornos pagados a senadores de la oposición para que aprobaran las reformas a las leyes laborales. La Alianza no se rompió, pero aquello fue la antesala del estallido de 2001. Aquel terremoto causó daños y activó una de las tantas maldiciones de la política argentina: ningún gobierno no peronista conseguía completar su mandato desde que lo hiciera Marcelo T. de Alvear el 12 de octubre de 1928, ni siquiera entre los militares desde Justo, en 1938. En 2019, Macri rompió el hechizo.

El vicepresidente es el único cargo del Gobierno que el presidente no puede destituir y el único que puede tener un interés en que al Gobierno le vaya mal. Lo sabe bien Cristina Fernández de Kirchner, que durante su primera presidencia (2007-2011) vivió una crisis institucional de calado cuando una de las propuestas legislativas centrales para su Gobierno fue derrotada en el Parlamento con el voto de su vicepresidente, Julio Cobos, de la UCR. Se dejaron de hablar, pero terminaron el mandato. Esta vez la crisis se da dentro del mismo espacio político. No hay incentivos para la ruptura y nadie parece estar dispuesto a abandonar la cancha. La pelea de los días pasados la interpreta el famoso dicho del general Perón: “Los peronistas son como los gatos, parece que se pelean pero se están reproduciendo”. La intención será esa, pero lo más probable es que en noviembre la derrota mal ensayada se haga efectiva. La política seguirá un tiempo más sobre sus rieles, será hora de que la economía encuentre su rumbo.

Yanina Welp (publicado por El País el 23/09/2021)

Fuente: Argentina, entre las turbulencias y las sobreactuaciones, más de lo mismo | Opinión | EL PAÍS (elpais.com)

Draghi anuncia una reforma para simplificar el sistema tributario de Italia

El primer ministro de Italia, Mario Draghi, ha anunciado este martes por la tarde el marco general de la reforma fiscal que el Ejecutivo pondrá en marcha y que Italia deberá implementar en los próximos años. La norma aprobada por el Consejo de Ministros —del que se ausentó la Liga por discrepancias en esta materia— prevé una reducción general de la presión fiscal y una simplificación del sistema de impuestos del país que permita hacer frente a la enorme evasión fiscal que soporta cada año. “Nuestro sistema fiscal se diseñó hace 50 años. Hubo algunas modificaciones, pero ahora se actualizará”, anunció el ministro de Economía, Daniele Franco, sentado junto a Draghi.

La norma aprobada tiene 10 puntos y es un diseño de ley con el que el Gobierno pedirá autorización al Parlamento para emitir uno o más decretos en los próximos meses. Pero la reforma se ejecutará en un plazo de varios años. La idea es reducir algo la carga fiscal, al menos al principio. Pero cualquier disminución, advirtió Franco, dependerá de las coberturas de las que se disponga. Este año, por ejemplo, están previstos unos 3.000 millones de euros. “Hay que reducir los ingresos totales por impuestos. Pero cada intervención que reduzca deberá tener cobertura en las leyes de presupuestos de los siguientes años”, apuntó.

Italia quiere estimular el crecimiento a través de una mayor eficiencia y de una reducción en la carga fiscal de la producción, que en 2019 era dos puntos por encima de la media de los países de la zona euro, subrayó Franco. Pero el Ejecutivo tiene que hacer equilibrios para contentar sensibilidades opuestas en el seno del Gobierno y, al mismo tiempo, no despertar las suspicacias de los países del norte que podrían censurar una bajada de impuestos cuando Italia recibirá de la Unión Europea unos 200.000 millones de euros del Plan de Recuperación. Se busca también simplificar el sistema eliminando los llamados microtributos o algunas tasas que aparecen duplicadas en determinados municipios. Pero en ningún caso se tocará la progresividad de los impuestos, fijada por el artículo 53 de la Constitución y defendida siempre por Draghi. Justamente, ese es uno de los puntos de fricción con la Liga de Matteo Salvini, que pretendía imponer un sistema de tipo fijo de IRPF, como presentó en campaña electoral. El Ejecutivo italiano, eso sí, intentará reducir los tipos medios y marginales de dicho impuesto.

La lucha contra la evasión fiscal constituirá otro de los pilares de la reforma. Italia pierde cada año 100.000 millones de euros por esto. “Es necesario contenerla para reducir los tipos e imponer una carga fiscal favorable al crecimiento. Por ejemplo, limitando los efectos de la competencia fiscal”, apuntó Franco. El ministro y el presidente del Consejo, sin embargo, no aportaron los objetivos y los instrumentos para lograr lo que hasta ahora no ha conseguido prácticamente ningún Ejecutivo italiano.

Daniel Verdú (publicado por El País el 05/10/2021)

Fuente: Draghi anuncia una reforma para simplificar el sistema tributario de Italia | Economía | EL PAÍS (elpais.com)

Vuelos: el Gobierno eliminará todos los cupos para el ingreso de pasajeros del exterior desde el 19 de octubre

El Gobierno oficializó la eliminación del cupo diario de ingreso de pasajeros a partir del 19 de octubre, es decir 14 días después de que el 50% de la población cuente con el esquema de vacunación completo (dos dosis) contra el coronavirus, cómo se informó días atrás.

Así lo confirmó esta tarde el Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) en su cuenta de Twitter. En ese marco y teniendo en cuenta que el porcentaje de vacunación ya se cumplió durante el fin de semana, las empresas aéreas y dicha entidad ya están coordinando cómo será la nueva modalidad y los cronogramas de vuelos sin restricciones.

Alcanzado el umbral del 50% de población vacunada con el esquema completo y de acuerdo a la decisión administrativa número 951/2021, el día 19 de octubre del 2021 se levanta todo cupo en la cantidad de pasajeros/as que arriban al país por modo aéreo”, dijo la Anac.

En tanto, a partir de noviembre se permitirá el ingreso de extranjeros no residentes, lo que también cambia el panorama de las aerolíneas internacionales, que ya prevén un incremento en la demanda y en la cantidad de vuelos que pueden programar. A partir de ahora, los vuelos que habilite la Anac van a tener vigencia hasta el 31 de diciembre.

La primera empresa en anticipar cómo se incrementarán sus vuelos al exterior fue Aerolíneas Argentinas. Hoy en día, la cantidad de pasajeros que viaja a Europa a través de la aerolínea de bandera representa solo un 13% de los números previos a la pandemia.

Para los vuelos regionales, la cifra es apenas del 2% y para los vuelos dentro de América sin contar los Estados Unidos (por ejemplo al Caribe) es de 7%. Las mejores cifras, en tanto, se dan en los viajes a los Estados Unidos, donde la cantidad de pasajeros representa un 38% respecto a los número pre-Covid.

La empresa prevé pasar de 10 salidas diarias de vuelos internacionales en octubre a unas 16 en noviembre y diciembre y a 25 en enero de 2022. Para el verano del año que viene, las previsiones de oferta de vuelos al exterior son: cinco frecuencias semanales a Madrid; nueve vuelos semanales a Miami; tres vuelos semanales a Nueva York. Para el Caribe, la previsión es tres vuelos semanales a Cancún y a Punta Cana.

En tanto, las medidas oficiales fueron bien recibidas por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA por sus siglas en inglés). “La decisión del gobierno de Argentina de permitir gradualmente la reapertura del transporte aéreo en el país es una buena noticia en varios frentes. En primer lugar, restablece la libertad de viajar, que será especialmente bienvenida por aquellos a quienes se les impidió volar durante los últimos 18 meses”, dijo Peter Cerda, vicepresidente Regional para las Américas.

“Además, las aerolíneas ahora podrán planificar con mayor previsibilidad y recuperar la conectividad que se ha perdido durante este tiempo. Esto será un impulso para la reconstrucción de la economía argentina, especialmente a través de la contribución del turismo y los negocios internacionales”, señaló la asociación a través de un comunicado.

En diálogo con Infobae, Paola Tamburelli, directora de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), comentó días atrás: “El panorama que vemos es que se está recuperando el sector. Está en el 89,8% en conectividad de vuelos locales respecto a la prepandemia. Y con un 300% más de operaciones de cabotaje. Mientras que en vuelos internacionales está sucediendo lo mismo que en todo el mundo. La recuperación se da primero en las rutas troncales pero también hoy hay pasajeros que no pueden subir a un avión, por las limitaciones, y van a poder hacerlo a partir del 1º de noviembre. A medida que se flexibilice van a reanudarse otro tipo de rutas”.

La administradora también anticipó que aerolíneas que dejaron de operar podrían volver a solcitar rutas a partir de las menores limitaciones.

“La aerolínea que dejó de operar, que es Emirates, nos envía notas formales en forma periódica donde nos hace saber que siguen interesados en el mercado argentino. Somos optimistas. Muchas de las que dejaron de volar a la Argentina lo hicieron también a nivel internacional, como es el caso de Air New Zealand o Alitalia, que quebró. También tenemos pedidos de nuevas empresas que quieren volar con una operación regular en la Argentina como la suiza Edelweiss y la estadounidense Eastern”, afirmó.

Fuente: Vuelos: el Gobierno eliminará todos los cupos para el ingreso de pasajeros del exterior desde el 19 de octubre – Infobae

Las elecciones argentinas y el fallido factor italiano

Corría el año 2015 y en vista de las elecciones presidenciales ocurría algo nunca visto en la historia política argentina: los tres principales candidatos a presidente eran argentinos con doble ciudadanía. Cualquiera de ellos sería el cuarto presidente de la historia con orígenes italianas comprobables. Sin embargo esta relevancia política, simbólica y social pasó desapercibida.

Para la colectividad italiana se terminaban los peores cuatro años desde el retorno de la democracia, que le seguían a otro período de 50 años de golpes militares. Los últimos, desde 2011 a 2015, significaron el corralito a las jubilaciones italianas, la ley migratoria 25.871, qué borró todos los acuerdos binacionales anteriores, y la demolición de la estatua de los italianos, que según el gobierno populista y tercermundista de la época glorificaba a un genocida por ser dedicado a Cristóbal Colón.

En 2021, a seis años de distancia y en vista de las elecciones legislativas de medio término, siguen apareciendo candidatos políticos con doble ciudadanía aunque su orígen italiano queda relegado a un segundo (o también tercer) órden y no son motivo de relevancia. A las elecciones primarias de este domingo 12 de septiembre se le agregan las elecciones Comites del 3 de diciembre a las que podrá participar más de un millón de electores inscriptos al AIRE en toda Argentina.

En ambas elecciones se prevé un récord negativo de participación. Queda demostrado que la italianidad no se refleja en la política, almenos en Argentina.

Paolo B. Cinarelli (publicado por TheDailyCases.com el 12/09/2021)

Fuente: Le elezioni in Argentina e la mancata partecipazione italiana. The elections in Argentina and the lack of Italian participation. Las elecciones argentinas y el fallido factor italiano (thedailycases.com)

Volver a empezar: al menos 100 argentinos por día se van del país

Se van del país 100 personas por día. Cada 24 horas, Ezeiza se llena de familiares que despiden a un ser querido que busca en otro lado una vida distinta a la que puede ofrecer la Argentina. En los primeros nueve meses de 2021, más de 26.000 ciudadanos tomaron otros rumbos según datos oficiales de la Dirección Nacional de Migraciones a los que accedió Clarín.

Las cifras indican que entre el 1° de enero y el 29 de septiembre cruzaron la frontera hacia el exterior 653.631 personas. De ese total, el 57% declaró que lo hizo por “turismo”, el 18% porque tiene residencia en el exterior, otro 18% adujo razones laborales, un 4% dijo que lo hizo por “mudanza” y un 3% por estudio.

El 4% del ítem “mudanza” son los que oficialmente se fueron a vivir a otro país. Son 26.145 personas, que equivalen a 96 cada 24 horas si se los divide por los 272 días de 2021 hasta el 29 de septiembre. Pero se estima que la cifra real de los que emigraron es mayor.

“Es casi seguro que un porcentaje de los que se trasladaron por trabajo y estudio lo hayan hecho para instalarse en el nuevo destino y no volver. Es sentido común dada la situación económica y social por la que atraviesa Argentina”, afirma Lelio Mármora, director del Instituto de Políticas Migratorias y Asilo (IPMA) y titular de la Maestría en Políticas y Gestión de Migraciones Internacionales de la Universidad  de Tres de Febrero.

El 18% que declaró irse por razones laborales equivale a 112.427 personas. Y el 3% que dijo hacerlo para estudiar, a 18.737. Por eso no es una cuestión menor la que apunta Mármora. A la vez, se sabe, que muchos de los que marcan el casillero “turismo” cuando salen del país viajan con la intención de instalarse en destinos como Estados Unidos o Europa con visa de turista.

Todo esto se da en el contexto de un 2021 atravesado por las restricciones aéreas y terrestres implementadas por el Gobierno nacional a raíz de la pandemia del coronavirus.

Con muchos años de experiencia en la docencia y en la gestión pública, ya que fue director de Migraciones y también del Indec en tiempos de Néstor Kirchner (de donde se fue por diferencias de criterio), Mármora está sorprendido “por la cantidad de jóvenes que se ha ido y se está yendo en un año tan complejo, muchas veces sacrificando cierto confort y, en otros casos, aceptando trabajos de menor valía que los que podrían tener en la Argentina. ¿A qué se debe el éxodo? El principal motivo es el desconcierto general y la falta de perspectivas a futuro que ofrece el país”.

De 80 años, Mármora hace hincapié “en la zozobra política y en la incertidumbre económica y social, sumada a la inseguridad personal y a la desesperanza por la falta de un futuro. Hoy la Argentina es de una inseguridad estructural en todo sentido,​ por eso no sorprende esos 100 ciudadanos que, en promedio, dejan el país cada día. Es tan doloroso como real, pero no se puede vivir con semejante nivel de imprevisibilidad, situación que lleva a tomar una decisión extrema”.

Según los datos oficiales de Migraciones, los destinos por los que salieron del país por todo concepto este año son: Estados Unidos (153.253 personas), Chile (100.105), España (77.412), Uruguay (63.924) y en el quinto lugar asoma Paraguay, donde se produce un salto, ya que allí viajaron “sólo” 36.206. “Es llamativo también cómo se dio vuelta la tortilla, ya que a la Argentina venían los vecinos de la región, movimiento que se revirtió y hoy son más los argentinos que se van a los países limítrofes”, analiza Mármora.

Alieto Guadagni, miembro de la Academia Nacional de Educación, afirma que “en los últimos diez años, en América Latina, progresaron todos los países menos dos: Venezuela y la Argentina. En esa década, el nivel de vida de los argentinos disminuyó un 16% (y el de Venezuela, 74%). Ningún otro país cayó de esta manera, con lo cual no es extraño que los países con más emigración en la región sean Venezuela y Argentina. Y no sorprende que un país que dejó de crecer, con 21 millones de pobres, también aumente la emigración. Ojo, Argentina no es un país pobre, sino empobrecido“.

Doctor en Economía de la Universidad de Berkley, a Guadagni le parece hasta “lógico” que se vayan 100 personas por día “de Argentina, uno de los pocos casos dentro del capitalismo moderno que avanza para atrás. Por otra parte, los que emigran son los más educados y preparados, es difícil que se vaya alguien que no terminó la escuela secundaria. En consecuencia se produce un drenaje de capital muy grande, una triste y lamentable fuga de cerebros“.

Clarín se comunicó con UN DESA, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que dio a conocer el reporte más reciente de emigración, que data de 2020, y que puntualiza que en el extranjero viven 1.076.148 argentinos (de los cuales 550.257 son mujeres). Dentro del mismo registro se estable que 284.921 (26.5%) se afincaron en España, 219.448 (20.4%) en Estados Unidos y 79.253 (7.3%) en Chile.

En primera persona

Hace un año y medio que Pablo Sebastián Palacios (34) vive en Alemania, adonde viajó con un plan previo y un objetivo definido: ejercer como enfermero y tener una mejor calidad de vida para él, su mujer Yessica Godoy (30), también enfermera, y para Sofía (3), la hija de ambos. Había que hacer un gran sacrificio al principio que no cualquiera está en condiciones de realizar. “Viajé solo y tenía que estar entre seis y ocho meses ajustando el idioma y trabajando como auxiliar de enfermero en una clínica hasta saltar de categoría y ahí sí reencontrarme con mi familia. Ufff, costó pero lo logramos”.

Salteño, pero vecino de Morón durante doce años, Palacios tenía tres trabajos mientras vivía en Buenos Aires: enfermero en el Hospital Posadas, docente en la Escuela de Enfermería de La Matanza y ejercía 24 horas semanales en el Penal de Marcos Paz. “Había momentos que era tan enloquecedor el horario en uno y otro lugar que no sabía para dónde tenía que ir, necesitaba un GPS mental”, dice entre risas desde Düren, la ciudad donde vive, que limita con Holanda y Bélgica.

Navegando por Internet se cruzó con un anuncio que decía “se buscan licenciados en enfermería con experiencia, menores de 40 años, para trabajar en Alemania”. Se quedó un instante perplejo Palacios, que tomó nota y esperó dos días antes de accionar. Quería procesar la idea y averiguar de qué se trataba. “Me contacté con la firma, les interesó mi perfil y pidieron entrevistarme. Fui sin decir nada en mi casa ni a mis contactos, pero me di cuenta de que era muy serio y con los plazos muy definidos. Me pidieron otra entrevista y esta vez sí se lo comenté a mi mujer así como al pasar, de manera desinteresada”.

“¿Sabés? Hay una propuesta de trabajo en Alemania, pero no la voy a aceptar”, le compartió a Yessica, su mujer, tanteándola. “¿Qué? ¿En Alemania? ¿Cómo que no la vas a aceptar? ¡Estás loco!”. Y ahí empezó a elucubrar la firme posibilidad de la partida. “Tenía que rendir una serie de exámenes en alemán y para eso debía hacer un curso intensivo, por lo que no lo dudé y dejé uno de los trabajos para tener tiempo de estudiar“, repasa Palacios desde su casa de 120 metros cuadrados, con jardín y una sonrisa de par en par.

¿Por qué emigrar? “Porque ya no queríamos más esta vida sólo de esfuerzo, mala sangre y nada de gratificación, viviendo en una casa en una zona caliente, con cerco y portón electrificados y con temor al chumbo en la cabeza. Cuando fui papá hice un click. ¿Quiero esta vida para mi hija? Yo laburaba de día y de noche, y me alcanzaba hasta ahí. Lo hablamos en familia, priorizamos el futuro personal y educativo de Sofía y pusimos en marcha el plan. Tuve una tercera y última entrevista, les interesó mi perfil y me puse a estudiar duro y parejo”.

En abril pasado Yessica y Sofía, después de casi un año de espera pudieron viajar a Alemania y reencontrarse con Pablo. “Recuerdo cuando me despedí de la gordita, la madrugada que me fui para Ezeiza, estaba dormidita, era mini, tenía un año y medio… y me encontré con una señorita que al principio le costó reconocerme a pesar de que hacíamos camarita todos los días. Pero no es lo mismo. El día que las fui a buscar al aeropuerto, Sofi vino a mi encuentro, se frenó y se me quedó mirando y yo esperando un abrazo que se hizo desear“.

“Si bien fue durísimo el tiempo sin verlas, la ventaja fue que pude establecerme en el trabajo en el hospital de la ciudad, lograr más fluidez con el idioma y alquilar una casa amplia. O sea que cuando ellas llegaron yo ya estaba instalado. Hoy Sofia va a un jardín de infantes y está súper adaptada y Yessica está a full con el alemán, y está expectante en conseguir un trabajo como enfermera”.

En 18 meses la vida de Pablo y su familia dio un vuelco radical. Trabaja 7 horas por día, tiene dos francos semanales y a veces tres, un mes de vacaciones por año, gana 3.000 euros al mes y va en bicicleta –diez minutos desde su casa– hasta la clínica donde trabaja, cuando antes tenía una hora y media promedio desde su casa a los distintos empleos. “Nos cambió la vida, hoy tenemos sueños, objetivos posibles, como mudarnos a Berlín, adonde estuvimos hace unas semanas y nos fascinó. Acá funciona la meritocracia”.

Oleada in-crescendo

La consultora Taquión Research Strategy hizo un relevamiento sobre 2.500 casos a nivel nacional cuyo tema de análisis era “el futuro”. El estudio, que data de junio, arrojó como resultado que 6 de cada 10 argentinos se irían del país si pudieran hacerlo. A la hora de consultarlos sobre qué sienten de cara a lo que se viene, el 70,7% es pesimista: 49,5% expresó preocupación, el 11,3 miedo y el 9,9 desconfianza, aspectos que se centran “en la falta de oportunidades de desarrollo, acceso al trabajo y temor por la inseguridad”.

En el mismo trabajo de Taquión se remarca que el 82 por ciento de los jóvenes de 25 años desea irse y el 72% de la franja que va de 26 a 38 años no ve su futuro en el país. No deja de sorprender que, también, lo quiera hacer el 57% de los que tienen 39 a 55 años y el 40 por ciento de los “baby boomers”, aquellos que están arriba de los 56 años.

Mercedes Camaño, argentina radicada en Madrid, al frente de Cruzar el Charco, agencia de asesoría migratoria, ratifica “el crecimiento exponencial de argentinos que viajaron y que quieren rumbear a España. Respecto de 2020 mi trabajo ha crecido un 150 por ciento en 2021, año en que se ha incrementado ampliamente el número de argentinos que se quieren venir, a los que podemos dividir en tres grandes grupos: estudiantes, inversores y emprendedores“, explica.

“En el primer grupo están los estudiantes que buscan hacer un intercambio con su universidad argentina, una vía legal accesible para poder poner un pie en España, sin necesitar papeles de nacionalidad. En el segundo cuatrimestre del 2021, unos 120 estudiantes nos contactaron para solicitar información acerca del visados de estudios, lo que significó un 40% más que el cuatrimestre anterior“, da cuenta Camaño.

En cuanto a los inversionistas, Camaño recibe “entre 2 y 3 consultas diarias de familias que quieren mover sus activos a la península ibérica. Personas que buscan potenciar su patrimonio con rentabilidad en moneda extranjera, buscando invertir su dinero en un país más estable y confiable. Por último estan los emprendedores, un segmento que mes a mes aumenta un 20% y permite creer en el sueño de gestar un proyecto en el exterior”.

Del deseo a la realidad

Una historia como la de Pablo y Yessica, los enfermeros que se fueron a Alemania, es la que quieren escribir Nicolás Galdeano (46) y Lorena Bernat (45), tucumanos, que están atravesando el duro proceso de emigración. “Nos gustaría que este momento pase rápido pero el camino es lento, aunque venimos cumpliendo cada una de las etapas”, dice esta pareja, padres de Tomás (12), que en agosto vendió la casa donde vivieron 7 años, “y después cama, mesas, sillas, heladera, vajilla y hace unos días el auto”, describen.

La charla con Lorena y Nicolás fue el último fin de semana de septiembre. Hoy Nicolás se encuentra en Madrid, adonde viajó con sus padres, a empezar a echar raíces y planear el futuro. “La idea es que en noviembre o a más tardar en diciembre viajemos Tomy y yo”, proyecta ella desde la casa de sus suegros. “Al principio la familia y los amigos no creen que te vas, y uno medio que tampoco… Hasta que vendés la casa, el auto y te van cayendo las fichas y aparecen un montón de sensaciones encontradas, temores, inseguridades, llantos”.

En 2018 la familia viajó a Madrid y en un city-tour Lorena deslizó un inocente comentario: “Qué lindo sería vivir acá, ¿no?”. La aprobación de Nicolás no se hizo esperar, pero con el tiempo esa sensación se evaporó. El 31 de diciembre de 2019 entraron ladrones a su casa y la desvalijaron. “Ahí nos convencimos de que no queríamos vivir más en Tucumán y volvió a surgir el sueño de Madrid. Pero como los dos teníamos trabajo, no nos mentalizamos”, acota él.

En marzo último, después de nueve años, a Lorena la echaron del instituto neurológico donde trabajaba y la familia retomó seriamente el plan de emigración. Semanas después del despido de su mujer, Nicolás presentó la renuncia en una multinacional en la que se desempeñaba en la parte comercial desde hacía quince años. Lo intentaron retener, le mejoraron la oferta salarial “pero no hubo caso, estábamos decididos a irnos, nos urgía otra vida. Sabemos que no tenemos veinte ni treinta años, pero sentimos que nuestra vida se nos escurre y vivir con miedo, encerrados, sin perspectivas de mejora no es lo que queremos para nuestros hijos, ni nosotros queremos envejecer así“.

Pese al agotamiento por la hiperactividad, los trámites y el estrés de los últimos dos meses, Lorena y Nicolás son una pareja sólida, que se casó hace algunas semanas para refrendar el amor y llegar a Europa con otro estatus. “Las primeras semanas estaré en casa de uno de mis hermanos, en Madrid, y si bien casi toda mi vida trabajé en relación de dependencia, ya estoy abocado a la búsqueda de un fondo de comercio y de un departamento para esperar a mi mujer y mi hijo”, apunta Nicolás, desde España.

“Yo cuando llegue –cuenta Lorena algo angustiada por la partida de su marido– tendré que tramitar mi residencia, que puede llevar unos seis meses, que aprovecharé para acompañar a mi hijo en todo lo que sea necesario”.

Las principales vacilaciones de Lorena y Nicolás pasaban porque cada uno tiene un hijo de una pareja anterior, de 23 y 25 años, “que en ambos casos nos dieron el espaldarazo necesario para darle rienda suelta a esta aventura, de la que siempre estuvimos convencidos más allá de los lógicos temores. No es sencillo el desarraigo, es triste, porque uno se va de un lugar insatisfecho, en busca de una supuesta seguridad”, reflexiona ella.

El desarraigo

¿Es traumático emigrar? “Traumático sería de tratarse de una partida repentina, de lo contrario es estresante, esforzado, doloroso y conflictivo, más allá de que el desarraigo es parte de la cultura de nuestro país“, ilustra el psicólogo Miguel Espeche.

“Irse del propio país puede ser un proyecto o un impulso, sin embargo el dolor, la tristeza y la nostalgia aparecen con el tiempo y a miles de kilómetros de distancia cuando ya no tenemos esas cositas de la vida diaria que formaban parte de la identidad y ya quedaron lejos”, agrega.

Concluye Espeche que con la salida al exterior “hay una visión de horizonte amputado. Si bien no tenemos un número contundente que aclare el panorama de emigración, sí existe un microclima de éxodo masivo por las historias que uno va escuchando. Más allá de los beneficios del primer mundo, la mayoría de los que parten lo hace por una situación límite, lo que provoca una salida esperanzadora pero también amarga. Nunca es gratis irse, tampoco lo es quedarse. Si se trata de partir, es mejor irse de manera reflexiva, a tomar esa decisión enojado con la Argentina”.

De La Matanza a Nueva York

Lorena Rodas, 43 años, trabajaba en un gabinete de estética que había instalado en su casa del Conurbano, en Gregorio de Laferrere, La Matanza. Su vida transcurría entre limpiezas de cutis y aplicaciones de electrodos, pero lo que generaba su negocio, sumado al sueldo de su marido Saúl (asistente de ventas en una fábrica de jugos), apenas le alcanzaba para vivir con sus tres hijos.

Harta de no poder llegar a fin de mes, en diciembre del año pasado vendió todo y se instaló en Queens, Nueva York, con su esposo y sus hijos menores (Sol, de 17, y Santino de 11) porque Facundo, de 23, se quedó en Buenos Aires para terminar la carrera de Educación Física. “Tomé la decisión porque me cansé”, dijo a esta corresponsal desde su nuevo hogar.

En realidad, Lorena maduraba esa posibilidad desde hace unos años porque en Estados Unidos viven tres de sus hermanos y ella ya había viajado varias veces, hasta dos al año. “Iba y venía, me hacía unos pesitos trabajando de moza y volvía a la Argentina”.

Lorena quería instalarse definitivamente con toda su familia. “El tema era que no tenía el apoyo de mi marido. Hasta que él también se cansó de la situación del país porque está todo muy tremendo”.

“Los dos trabajábamos y la plata nunca alcanzaba, esa es la verdad. Yo le tenía que comprar un par de zapatillas a mi hija y lo tenía que pensar dos veces. Siempre estábamos con lo justo. Nosotros somos de una clase media baja”, cuenta Lorena.

La inseguridad fue otro de los motivos que los llevaron a tomar la decisión. “Cuando era más chico, a mi hijo lo tiraron al piso y le gatillaron en la espalda, pero gracias a Dios el tiro no salió. Y una está con ese miedo siempre”, suspira.

Lorena recuerda con angustia lo que tenía que vivir todos los días. “Cuando llegábamos con el auto a mi casa yo tenía que bajar corriendo a abrir el portón y cerrarlo rápido para que no se metiera nadie. A las 8 de la noche ya no podía salir. Mi hija tenía todo el día el celular escondido por temor a que se lo roben. Eso no es vida. Yo acá estoy en la puerta, en la calle, con el celular a las 2 de la mañana. Acá estás tranquila, nadie te va a robar, nadie te va a hacer nada. Anoche volvía de trabajar a la 1 de la mañana y llegué lo más bien”.

La familia se instaló a mediados de diciembre del año pasado y al principio vivieron en la casa de la hermana. Ahora alquilan un departamento de dos dormitorios en Queens, por 1.700 dólares por mes. Tramitan la residencia a través de los hermanos que ya la tienen.

Lorena enseguida comenzó a trabajar en donde solía hacerlo: como moza en bodas de la comunidad judía. Pero, además, sumó otra actividad que comenzó con la hermana y ahora sigue sola, un servicio de peluquería canina.

No todo fue color de rosa porque hay que armarse de clientes, pero de a poquito pudimos. Cuando arrancábamos hacíamos tres perros por día”. Cobra 75 dólares por un servicio completo y unos 100 si es un animal grande.

El marido, consiguió trabajo en la construcción a los 15 días de haber llegado. “Fue fácil a pesar de que no tenía experiencia porque él había sido oficinista toda la vida, trabajó en una misma empresa por 20 años. Pero ahora tiene oportunidades de progresar”.

Manejarse con el idioma tampoco les resultó muy sencillo. El inglés es “very difficult”, dice entre risas Lorena, con el acento de Carlos Tévez. “Si hablan despacio, entiendo”, pero asegura que muy pronto va a tomar un curso para poder manejarse mejor.

Los chicos comenzaron la escuela pública, que tiene un sistema que les enseña gratis inglés a quienes lo necesitan. Pero a la hija adolescente le costó adaptarse: “Ella la pasó mal, tenía 17 años, con todas sus amistades allá. Me costó mucho. Ahora está super bien, pero llegó a tener ataques de pánico”.

Cree que mudarse valió la pena. “Me mataba laburando y nunca tenía un peso. En cambio, acá tengo ganas de ir a comer afuera y vamos sin problema. No te digo que nos re-sobra, pero vivimos mucho mejor que allá. Acá podemos progresar. Yo ahora le puedo mandar dinero a mi hijo a la Argentina. También ayudo a mi papá que vive en Paraguay. No gano una fortuna, pero puedo ayudarlos con lo que tengo. Viviendo en la Argentina no podía ayudar a mi papá”.

Cuando se le pregunta si alguna vez volvería a la Argentina, Lorena es enfática: “Me veo volviendo, pero de paseo”. “Yo amo a mi país, extraño a mi país. Extraño esas juntadas que hacíamos con los amigos, tomarse una cerveza, juntarse a comer un asado con mi hermana, eso se extraña y lo tengo presente en mi corazón, pero es feo vivir con miedo y sin poder progresar”.

La “pequeña argentina”

Luz Hamparsonian es asesora para inversionistas argentinos. Está instalada en Valencia“la pequeña Argentina”, como se la apoda a la tercera ciudad española.

“Desde mediados de 2020 la presencia de compatriotas es tan notoria que ya dejó de sorprender. ¿Por qué eligen Valencia? Porque hay más posibilidades que en Madrid y Barcelona, adonde va la mayoría, porque no es caótica aunque tiene las prestaciones de una ciudad, por su ubicación estratégica, porque tiene aeropuerto internacional, porque tiene mar y porque el costo de vida es más bajo“.

En lo que a su trabajo respecta, “desde abril pasado hasta septiembre logré traer a 45 familias, muchas de ellas de cinco y seis integrantes, a las que tuve que buscarles un lugar dónde vivir”, cuenta la creadora de Conexión Valencia, que brinda también asesoramiento migratorio.

De arranque hay que pagar un año de alquiler entero, porque para España si no trabajás no sos solvente, por lo tanto no se te alquila salvo que pagues doce meses de un tirón. Aquí un piso de tres habitaciones cuesta unos 600/700 euros contra 1.000 en Madrid o Barcelona. ¿Cuánto sale comprar? Un piso de 60 metros cuadrados en un buen barrio está alrededor de 75 mil euros“.

Desde Milán (Italia), Javier Blassiotto, abogado argentino, también dedicado a la gestoría de ciudadanías, grafica la inquietud que le llega desde nuestro país. “Me llueven mensajes haciéndome todo tipo de preguntas sobre cómo es vivir en Italia, qué tipo de papeles se necesitan, pero todo es con un apuro y una urgencia que me sorprende. Lo que percibo es una desesperación por irse como si la Argentina fuera Afganistán“.

Franco, de “CiudadaníasYa”, dice que el Instagram de su empresa “está que arde”, ilustra. “Lo que notamos con el grupo de trabajo es que en estos tres años haciendo ciudadanías para Italia y España, este 2021 estalló una urgencia por irse que no nos había ocurrido antes. Entre abril de 2020 y abril de 2021 se incrementó por diez el pedido de solicitudes para la ciudadanía italiana: de 1.000 saltó a 10.000″.

Refiere Franco que “hay familias enteras con hijos menores que quieren vender todo para irse, intuyo que cuando vuelva la normalidad se vendrá un éxodo masivo“.

Con los ojos cerrados

Artés es un pueblo catalán, a 80 kilómetros de Barcelona, que cuenta con un castillo en ruinas y un solo semáforo. Aquí viven 5.000 vecinos que, desde hace unas semanas, tienen uno nuevo: es Mariano López, un porteño de Villa Luro, de 56 años, que acaba de comprar el taller metalúrgico del pueblo a sus dueños, un matrimonio de Artés a punto de jubilarse.

Como en una cita a ciegas, Mariano compró, desde Buenos Aires, el taller en el que hoy hace rejas, puertas, portones y persianas para negocios sin haber puesto un pie allí, sin saber cómo era, sin recorrerlo, sin haberles visto ni siquiera la cara a los antiguos empleados que hoy trabajan para él.

“Tenía claro que me quería ir del país. Esta vez dije: ‘Basta. El ahorro lo pongo en otro lado’. No lo quería poner en la Argentina, pero el Covid me complicó todo. Pensaba venir a España a hacer la operación pero tuve que cambiar el pasaje siete veces por la pandemia. Terminé comprando la empresa a través de un poder que le hice al que hoy es mi socio”, cuenta Mariano a Clarín.

“A principios de 2020 viajé a visitar a un amigo que vive en París y él, que sabía que yo andaba con ganas de irme de Argentina, me comentó que hay empresas que se venden a un costo bastante accesible porque son traspasos por jubilación, es decir, compañías en las que el dueño se está por jubilar y no tiene descendencia o no tiene a quién dejársela”, explica.

Durante los últimos 11 años, Mariano trabajó en una planta industrial en Dock Sud. Fue encargado de una parte de la empresa y luego lo nombraron director de la metalúrgica.

“Pero me cansé de dar un pasito para adelante y cuatro pasitos para atrás. De tener un ahorro y, al año siguiente, tener que bancarme con ese ahorro porque el sueldo no me alcanzaba”, dice Mariano, que está divorciado y se mudó a España con su hijo Tomás, de 21, que se acaba de inscribir en la Universidad de Vic, a media hora en auto desde Artés.

“En Buenos Aires quedó Pilar, mi hija mayor. Es duro desde el punto de vista sentimental, porque me reunía con ella y con Tomás todas las semanas, pero estaba cansado de la Argentina, de la inflación, de los vaivenes. En Artés me encontré con una calidad de vida mucho mejor”, agrega.

“Todavía estoy yendo y viniendo por los documentos que aún me faltan. No te das cuenta lo mal que estás viviendo hasta que tenés la posibilidad de ver y vivir otra realidad -dice-. Acá hay gente que pide por la calle, en Barcelona también. Pero en Buenos Aires la gente está demolida.” Para poder viajar a España, donde no está aceptada la Sputnik V, primero se fue a vacunar contra el coronavirus a Miami.

“Tuve muchos emprendimientos, hice muchas cosas. Quería volver a trabajar por cuenta propia. Además, en el último tiempo estaba viviendo en el Centro, en México y Entre Ríos. Me llevó cuatro veces el auto la grúa y para cualquier cosa tenía que meter el coche en el estacionamiento. La noche era bastante complicada”, repasa Mariano sus días en Buenos Aires.

A pesar de ser un “López” nieto de españoles, Mariano no tiene doble ciudadanía ni pasaporte europeo.

“Hay visas para emprendedores, a las que aplican los que tienen proyectos innovadores y de interés público. Después hay otras de inversionista, en las que hay que invertir un mínimo de 500 mil euros -enumera-. Otra opción es la visa de inversionista inmobiliario, donde la inversión tiene que ser de dos millones. Ninguna me cuadraba.”

Contrató, entonces, a un especialista español en extranjería que le está tramitando una visa para quienes se instalan con un emprendimiento por cuenta propia: “Ahí depende de la aceptación de la comunidad autonómica o de la provincia donde te vas a instalar”, aclara.

“Para la parte técnica no tengo problemas porque los fierros son iguales en todas parte del mundo -bromea Mariano-. Y cuando decidí venir a vivir a Artés, me gustaba la posibilidad que fuera un pueblo chico. Ser el taller del pueblo o uno de los dos o tres que pueda haber. Prefería ser cabeza de ratón y no cola de león.”

Javier Firpo (publicado por Clarín el 05/10/2021)

Fuente: Volver a empezar: al menos 100 argentinos por día se van del país (clarin.com)

Ir Arriba