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mayo 2021

Por qué se conmemora el Día del Trabajador el 1° de mayo: la tragedia que hace 135 años cambió la historia del movimiento obrero

El Día Internacional del Trabajador conmemora el 1º de mayo de 1886, fecha que marcó un antes y un después en la historia del movimiento obrero organizado. Aquel día comenzó una huelga en reclamo de la jornada de 8 horas que se extendió hasta el 4 de ese mes, cuando se produjo la Revuelta de Haymarket que terminó con la ejecución de un grupo de sindicalistas anarquistas, bautizados posteriormente como los Mártires de Chicago.

La realidad laborar en el silgo XIX en los Estados Unidos marcaba que los empleados tenían que cumplir agotadoras jornadas de 12, 16 y hasta 18 horas. La única limitación que había en algunos Estados era la prohibición de que una persona trabajara 18 horas seguidas sin una causa justificada. La multa por obligar al empleado a esa jornada era de 25 dólares.

Los reclamos obreros no eran nuevos. A fines del siglo XVIII, los trabajadores se habían manifestado frente a las tremendas condiciones laborales que trajo la Revolución Industrial en Gran Bretaña.

En 1868, el presidente estadounidense Andrew Johnson había establecido por ley la reducción de la jornada laboral a 8 horas, tras décadas de reclamos de los trabajadores, con cláusulas que permitían que esas horas se extendieran.

No obstante, el acatamiento por parte de los empresarios a la ley llamada Ingersoll no fue inmediato y generó mucha resistencia.

Los trabajadores no tenían reglas claras y sus derechos se veían vulnerados. En ese contexto, el 1 de mayo de 1886 se inició en Chicago, epicentro industrial de Estados Unidos, una huelga que se terminó expandiendo al resto del país.

Comenzaron manifestándose de 80.000 trabajadores. Y la cifra aumentó cuando casi medio millón de obreros se unieron al paro en 5000 huelgas en todo el país.

Tras varios episodios de represión policial contra los huelguistas, donde incluso hubo muertos, se convocó a una manifestación en Haymarket Square. Allí una persona que nunca fue identificada arrojó una bomba incendiaria contra las fuerzas policiales que mató a 7 policías e hirió a 60 uniformados. Las fuerzas de seguridad reprimieron con disparos, dejando un saldo de muertos y heridos entre los trabajadores. Aquella jornada pasó a la historia como la “Revuelta (o Masacre) de Haymarket”.

Por los graves acontecimientos, 31 personas fueron enjuiciado por el hecho, el 21 de junio de 1886. Ocho de ellos fueron condenados, dos de ellos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca. El proceso estuvo plagado de irregularidades y no se respetaron las garantías de los acusados. La culpabilidad de los condenados nunca fue realmente probada.

Un año más tarde, en Illinos, se reconoció que el juicio no había respetado el derecho de los acusados y el gobernador perdonó a los sindicalistas que estaban detenidos.

Fue en París en 1889, durante un congreso de la Segunda Internacional (asociación de partidos socialistas, laboristas y anarquistas de todo el mundo), que se estableció el 1 de Mayo como Día del Trabajador para conmemorar a los Mártires de Chicago.

Sin embargo, en los Estados Unidos y en Canadá celebran el Labor Day (Día del Trabajo) el primer lunes de septiembre. El origen fue un desfile realizado el 5 de septiembre de 1882, en Nueva York, organizado por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo. La celebración nunca cambió al 1° de mayo porque el presidente norteamericano Grover Cleveland temió que el día festivo reforzara el movimiento socialista en los Estados Unidos.

Fuente: Por qué se conmemora el Día del Trabajador el 1° de mayo: la tragedia que hace 135 años cambió la historia del movimiento obrero – Infobae

Bérgamo pide ayuda al cine para superar el trauma de la pandemia

Todo el mundo ha sufrido por el coronavirus. Pero Bérgamo, si cabe, incluso más. Porque esta ciudad de 120.000 habitantes en el Norte de Italia se convirtió hace un año y un mes en el epicentro global de la pandemia. Lo que hoy es tristemente familiar para cualquiera aquí golpeó antes, con un virus entonces casi desconocido, y por eso más aterrador. El Instituto Nacional de Estadística calculó recientemente que la provincia de Bérgamo registró en marzo de 2020 un exceso de fallecimientos del 568% frente a la media de decesos entre 2015 y 2019. Y la tragedia quedó condensada en una fotografía que dio la vuelta al planeta: una procesión de camiones del ejército sacaba decenas de ataúdes de la ciudad. Los muertos no cabían en los cementerios locales.

“Pasaron justo debajo de mi casa. Esa imagen encierra el símbolo de esos días”, se emociona Fiammetta Girola, codirectora del Bergamo Film Meeting. El recuerdo aumenta, pues, la importancia de la 39ª edición de este festival de cine, que hasta el 2 de mayo intentará ayudar a la ciudad a mirar hacia adelante. “El año pasado tuvimos que cancelarlo. Al principio nos frustró, pero a posteriori entendimos que habría sido otra ocasión de contagio. Eso sí, ahora queríamos celebrarlo a toda costa, también para unirnos alrededor de una iniciativa”, explica Girola. A la vez, sin embargo, resulta demasiado pronto para olvidar. Así que el certamen ha preferido no incluir ninguna película que tenga que ver con la covid-19.

“Ha sido una elección doble. Por un lado, lo cierto es que no hemos recibido muchos filmes sobre la pandemia. Pero, al mismo tiempo, no quisimos ir a buscarlos. Para nosotros la herida ha sido especialmente profunda y hace falta tiempo incluso para hablar de ello. Todos hemos visto millones de noticiarios, pero una película es otra cosa. Y yo aún no he encontrado una que logre contar lo que la gente ha vivido”, agrega Girola. A este, se sumó otro dilema: tras cruzar los dedos durante meses, y aplazar la cita de marzo a abril, terminaron por descartar la celebración presencial, o un modelo híbrido. “Vives en una constante incertidumbre. Te dicen que mañana reabren las salas. Luego que no, que se han equivocado, y se cierran otras dos semanas. Acabas decidiendo tú”, dice la codirectora. Finalmente, en una Italia que este lunes empezó su reapertura tras semanas de duras restricciones, el Bergamo Film Meeting invita a encontrarse en internet.

Ahí, cualquiera puede disfrutar gratuitamente de su película de inauguración: Brucia ancora. Es decir, un montaje que suma al filme mudo de 1916 Il fuoco, de Giovanni Pastrone, la música compuesta y grabada por cuatro artistas en puntos icónicos de la ciudad. “Se llama Meeting, y no festival, porque queremos subrayar la idea del encuentro, de la comunidad. Intentamos derribar las barreras y poner a todos en el mismo nivel: creadores, técnicos, críticos o espectadores”, destaca Girola. La codirectora también subraya una programación que incluye unas 150 películas, repartidas entre una competición oficial, varias secciones secundarias y focos especiales sobre la maestra polaca de la animación Izabela Plucińska, el director portugués João Nicolau o las francesas Mia Hansen-Love y Agnès Varda. El certamen, además, dedica un apartado a los más pequeños y a las escuelas, en colaboración con la Cineteca de Milán.

El público recoge así estos días los frutos de una larga búsqueda de los organizadores. “Proyectamos muchas obras que no están siquiera en el mercado. Algunos de los primeros filmes de Jerzy Skolimowski o Márta Mészáros no se encuentran así como así y se cuelgan en línea”, insiste Girola. Y confía en que su selección, así como las charlas y coloquios del certamen, sirvan para encarar el futuro con esperanza: “Fue realmente duro. Cuando te das cuenta de que estás rodeado por el dolor y vives instalado en el miedo de que te pase a ti también, casi intentas dejar a un lado la empatía, porque no consigues soportarlo. Y te dices a ti mismo: ‘¿Terminará algún día?”. Aunque sea solo en internet, el Bergamo Film Meeting es una respuesta.

Tommaso Koch (publicado en El País el 29/11/2021)

Fuente: Bérgamo pide ayuda al cine para superar el trauma de la pandemia | Cultura | EL PAÍS (elpais.com)

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