El infierno y el purgatorio de las redes sociales

Facebook -luego de haber reescrito el concepto y el vínculo “amistad”- avanza en su cruzada por definir “noticia”: en un anuncio de la semana pasada, el propio Mark Zuckerberg confirmó por qué la red priorizará aún más la información del círculo íntimo (familia, amigos) por sobre las novedades públicas o institucionales. Los algoritmos no son neutrales, resuelven problemas.

Mientras tanto, en Twitter, la lectura colectiva de Divina Comedia y el hashtag #dante2018, promovidos por el académico Pablo Maurette, se convirtieron en una experiencia de erudición, placer literario y saberes compartidos alrededor de una obra medieval escrita en lengua toscana en el 1300 por Dante Alighieri, antes aun de la invención del libro impreso.

De la Edad Media a los social media: como explica Tom Standage, autor de Escrito en el Muro: 2000 años de redes sociales, la comunicación persona a persona -de las copias manuscritas romanas y su sistema de “pecias” a las cafeterías británicas y ahora a redes digitales- no es nada nuevo y aún sigue dando sus primeros pasos.

Ernesto Martelli (publicado en La Nación el 14.01.2018)