El covid en América Latina: del negacionismo de Bolsonaro al kit de higiene de Maduro

El covid-19 golpea a América Latina, en particular a los sectores más frágiles de la población, aquellos que no tienen una cuenta bancaria, cartas ‘revolving’ o créditos y ni siquiera los espacios necesarios para vivir a manteniendo la distancia; sin mencionar las regiones extremadamente pobres con un escaso sistema de salud.

En la ciudad de Guayaquil, en Ecuador, hubo más muertes que en los siete países vecinos al mismo tiempo, más de 14 mil según fuentes locales, aunque los datos oficiales hoy hablan de casi 4 mil muertes. Escenas espeluznantes, cadáveres en la calle, abandonados y luego apresuradamente recogidos por el ejército en ataúdes de cartón, con funerales relámpago en cementerios públicos.

En Brasil, se acercan las 22 mil muertes por coronavirus, entretanto el presidente Jair Bolsonaro asegura que una crisis económica produciría más muertes por desnutrición. Aunque ahora ha mitigado la negación inicial, apoyado por seguidores y empresarios que tocan la bocina en la metrópoli, presiona por la apertura de la cuarentena, esta última decretada por los gobernadores. El coronavirus ha dividido el país, las fosas comunes impresionan a los brasileños: “Estamos llegando a la barbarie”, dijo entre lágrimas el alcalde de Manaos, Arthur Virgilio. Pero el pico aún no ha llegado.

Tampoco se ha llegado a la cumbre en México. Aquí el presidente López Obrador comenzó con el pie equivocado, proponiendo un escapulario religioso como protección para la pandemia, no declarando cuarentena si bien ha invitado al encierro voluntario y el distanciamiento social. Hoy los muertos son más de siete mil.

Colombia tiene los ‘desplazados’, miles de campesinos escaparon por el conflicto entre guerrilleros, paramilitares y narcos. Ellos en las capitales venden artesanías, hacen tareas domésticas o trabajan en la construcción, pero ahora están atrapados. Una tela roja en la ventana es su forma de pedir ayuda pidiendo solidaridad a los que están menos afectados. En Guatemala, en cambio, los paños son blancos.

Venezuela ha cerrado todo durante tres meses y las muertes, al menos las oficiales, son pocas: unas veinte. Pero el país del petróleo hoy está en tal crisis que importa y raciona la gasolina. Hay filas para obtener alimentos y no se encuentran medicamentos, incluso aquellos para la presión, y los casi 400 presos políticos piden en vano ir al arresto domiciliario. Todo agravado por el bloqueo económico del presidente Trump. En cambio, del gobierno llega el ‘kit de higiene’: un jabón, una navaja y un desodorante, todo en un sobre con la cara del presidente Maduro.

Perú, por otro lado, eligió la cuarentena rígida, pero la población que vive el día no la tomó bien. El presidente Martín Vizcarra decretó el toque de queda, los hombres podían salir los lunes, miércoles y viernes; mujeres los martes, jueves y sábados, pero este sistema no funcionó. Incluso han propuesto hasta 10 años de prisión para los positivos que rompen la cuarentena. Hoy los muertos se acercan a los 4 mil.

En Nicaragua, el gobierno sandinista no declaró el encierro e incluso convocó manifestaciones. El presidente Daniel Ortega, quien desapareció durante 34 días, ahora reapareció para defender su obra en la crisis sanitaria. Hay 20 muertes oficiales, muy pocas, en marzo en cambio se registraron 70 muertes por neumonía, pero las ONG calculan más de 500 muertes.

En Bolivia es la cuarentena total y las elecciones presidenciales son pospuestas por el gobierno provisional, mientras que el depuesto presidente Evo Morales estudia desde el exilio en Argentina cómo regresar.

Argentina, con la vista puesta en la situación en Italia, declaró de inmediato la cuarentena y hoy las muertes no llegan a 600. Ahora la crisis de salud proporcionará al gobierno del presidente Alberto Fernández otra razón más para no saldar la impagable deuda externa, siguiendo la estela de los tango bonos y del default.

Cuando el coronavirus llegó a Chile, los manifestantes que mantenían en jaque al país pensaron que era un bluff del gobierno de Piñera para declarar el toque de queda. La cuarentena va a regiones según las infecciones, con menos de mil muertes.

En El Salvador, el confinamiento llegó de inmediato y el presidente Bukele lo pospone por 15 en 15 días, con medidas draconianas. Las fotos de las cárceles con pandillas de delincuencia local, las ‘maras’, en ropa interior y algunas máscarillas causan asombro. Sin embargo, las pandillas en guerra con el gobierno en esta era de coronavirus golpean por las calles a aquellos que no respetan el confinamiento.

En cambio, Cuba exporta médicos, muchos de los cuales ven la oportunidad de salir la isla, incluso si el gobierno les otorga solo una pequeña parte del salario recibido. Con el bloqueo económico de los Estados Unidos, la vida es difícil y las colas de alimentos son aún más largas.

También está Costa Rica, un país sin ejército, que registra diez muertes por coronavirus. La llamada ‘Suiza de América Latina’ a pesar de sus numerosos problemas, al menos en esta emergencia está mejor que los helvéticos.

Fuente https://www.latinosenitalia.it/index.php?option=com_content&view=article&id=1060%3Aacuarela-sobre-el-covid-en-america-latina-del-negacionismo-de-bolsonaro-al-kit-de-higiene-de-maduro&catid=1%3Aultime&fbclid=IwAR0-0Lmz1sKjZTmZGBNOg0ARSRySkoKJ-6A0RMftez8OaAPS9thxAxOcF00