Cómo ve al país el argentino confirmado como viceministro de Relaciones Exteriores de Italia

El equipo del “Conte 2”, el nuevo gobierno italiano basado en una coalición entre el populista Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y el Partido Democrático (PD), de centroizquierda, encabezado por el primer ministro Giuseppe Conte, se completó finalmente hoy con la designación de los “número dos” de los diversos ministerios.

Ricardo Merlo, nacido en Mataderos en 1962 y gracias a su doble nacionalidad, parlamentario en Italia desde 2006, presidente del Movimiento Asociativo de Italianos en el Exterior (MAIE), volvió a ser confirmado como uno de los cinco “viceministros” de Relaciones Exteriores.

“Esto significa que un gobierno de centroizquierda, progresista, aprecia el trabajo que durante 14 meses estuve haciendo en el mismo cargo”, destacó Merlo en diálogo con LA NACION. En las elecciones de marzo de 2018 Merlo había sido electo senador por la circuscripción América del Sur y luego había sido designado “sottosegretario” (traducible como “viceministro”) de Relaciones Exteriores por el anterior gobierno “verde-amarillo” (por los colorer de la xenófoba Liga, que pasó a la oposición y del M5E), que colapsó el 8 de agosto pasado.

“Hablé con Conte y me dijo que quería que siguiera”, contó Merlo, que no ocultó su satisfacción. “Me siento valorizado”, agregó, al destacar entre los mayores logros obtenidos en sus 14 meses en la “Farnesina” -como se llama la sede de la cancillería-, el empleo de 350 personas para que se sumen al escaso personal de los diversos consulados italianos en el mundo. “Ahora los estamos formando”, explicó.

Merlo, politólogo, mencionó también la puesta en marcha de un proyecto piloto para que todos los italianos residentes en el exterior tengan una “cédula electrónica”. “Primero vamos a empezar con esta novedad en Europa, que es lo más urgente ya que hará que los italianos que viajen ya no necesiten usar el pasaporte y más adelante también llegará a la Argentina”, detalló. Su partido, el MAIE, el lunes y martes pasados votó en el Parlamento en favor de la confianza al nuevo gobierno, de signo contrario al anterior.

Merlo -que obtuvo la nacionalidad italiana a través de su padre oriundo del Veneto-, contó que entre los desafíos que enfrentará ahora también estará la Argentina porque el flamante canciller, Luigi Di Maio, líder del M5E, le pidió que, como viceministro, se encargara especialmente de toda América Latina. Antes, solo le tocaba ocuparse de América Central. “Esto significa que las relaciones entre Italia y la Argentina van a pasar por mí”, indicó.

-¿Cómo ve a la Argentina?

-La veo complicada desde el punto de vista económico: todas las variables son negativas. A pesar de que Mauricio Macri ha querido mejorar las cosas y ha sido honesto, los resultados no han sido buenos. Ahora si gana Alberto Fernández, estoy convencido que en la medida de que Europa lo empiece a conocer, todos van a tener una buena impresión porque se van a dar cuenta de que es un hombre moderado, racional, muy flexible y que tiene una visión para insertar a la Argentina en el mundo.

-Volviendo a Italia ¿cómo juzga la crisis política de agosto desencadenada por Matteo Salvini, líder de la derechista Liga y ex hombre fuerte, que terminó perdiendo?

-Es inexplicable. Si se juzga desde un punto de vista político, consiguió lo contrario de lo que buscaba y su movida fue un fracaso. Hoy la centroizquierda está en el poder y este gobierno tiene que nombrar los 400 ejecutivos de las grandes empresas del Estado y deberá nombrar al próximo presidente de la República… Es evidente que Salvini se equivocó. Fue él que me llevó al gobierno anterior y se lo agradezco. Y ahora le agradezco a Conte que me haya confirmado en el cargo, que significa un reconocimiento a mi trabajo.

-¿El nuevo gobierno va a cambiar drásticamente la política migatoria?

-Es un tema que se va resolver, pero sin tanto grito. Van a cambiarse algunos puntos de los decretos de seguridad de Salvini, pero no va a haber una política de puertos abiertos, sino una mejor comunicación y una mayor colaboración con Europa. Tienen que haber reglas claras: la gente que tiene los papeles para entrar, entra y los demás van a ser redistribuidos en diversos países del bloque.

-¿Cuánto cree que va a durar este gobierno formado por una alianza de dos partidos que hasta hace poco se detestaban?

-Va a durar hasta el final de la Legislatura (en 2022). Los que fuimos parte de la experiencia anterior hemos aprendido que el conflicto permanente no sirve para gobernar.

-Muchos tienen dudas de las dotes de su nuevo jefe, Luigi Di Maio, en su rol ahora de ministro de Relaciones Exteriores, que no habla inglés…

-Conozco bien a Di Maio, que es el jefe político de la fuerza mayoritaria en el Parlamento y creo que va a ser un excelente canciller. Lo más importante es entender la política, no saber un idioma y Di Maio entiende bien la política…

-Fue cuestionada en el pasado su posición en cuanto a Venezuela…

-Con Venezuela finalmente adoptó una postura de no reconocer la legitimidad del gobierno de Maduro, pero sí de la Asamblea Nacional, lo cual fue correcto porque hay que ver qué pasa con [el presidente encargado, Juan] Guaidó, todavía no se entiende…

-Salvini pasó a ser el líder de la oposición y no está muerto políticamente. ¿Cómo lo ve en este rol?

-Esto es una película. Vamos a ver cómo evoluciona. En un mes Salvini perdió entre 8 y 10 puntos de consenso. Lo que ganó, lo ganó estando en el gobierno. Vamos a ver ahora cómo reaccionan los electores. Creo que es crucial un frase histórica del siete veces exprimer ministro italiano, Giulio Andreotti: “el poder desgasta a quien no lo tiene”.

Elisabetta Piqué (publicado en La Nación el 13.09.2019)